“Parte de la información publicada es falsa en sus premisas centrales porque omite el contexto de la herencia recibida, desconoce el marco normativo vigente y presenta como crisis actual lo que es un proceso de reconstrucción ordenado y en marcha.
Los temas que se abordan -situación salarial, capital humano, bienestar del personal, obra social, reequipamiento, financiamiento y ordenamiento patrimonial- son prioridades centrales de la política de Defensa del Gobierno del Presidente.
Esta situación no puede analizarse de manera aislada: así como el país heredó un caos económico, financiero e institucional sin precedentes, el sistema de Defensa también acumuló años de desinversión y postergación de decisiones estratégicas.
En cuanto al patrimonio inmobiliario, se confunden activos del Ministerio de Defensa con propiedades de la Policía Montada, que pertenecen a la Policía Federal Argentina (Ministerio de Seguridad Nacional) y son ajenas al ámbito militar.
Para organizar este proceso se implementó el Plan ARMA, bajo el decreto 314/2026. En las futuras ventas de bienes que no son de las Fuerzas Armadas, el 10% se destinará a Defensa. Cuando se trate de activos propios, el porcentaje destinado a reinvertir en las Fuerzas Armadas se incrementará hasta el 70%.
En administraciones previas, esos recursos eran dirigidos al Tesoro sin destinación específica para la cartera de Defensa. Actualmente, existe un mecanismo que permite canalizarlos de vuelta al sistema, para financiar capacidades concretas.
Respecto a los salarios, el Presidente Milei está al tanto de la deuda histórica que existe con las Fuerzas Armadas, tal como indicó el pasado 2 de abril. La recuperación salarial formará parte del proceso de reconstrucción y debe llevarse a cabo de manera responsable y sostenible.
Además, el decreto 473/2026 incorporó el suplemento por título al régimen de haberes militares, una iniciativa trascendental que reconoce la formación académica acreditada y equipara la situación del personal militar con otros sectores de la Administración Pública.
En cuanto a la obra social, la creación de OSFA sustituyó el esquema anterior para regularizar el sistema heredado, mejorar los pagos y avanzar hacia una cobertura más moderna, sustentable y federal.
Al referirse al reequipamiento, se aclaró que la adquisición de los Super Étendard se realizó en 2017 y no debe ser considerado un parámetro del proceso actual, dado que este Gobierno asumió en diciembre de 2023.
Durante este período se han logrado avances concretos, como la adquisición del sistema de armas F-16, aeronaves P-3C Orión, vehículos blindados Stryker 8×8, camiones Unimog U4000, helicópteros Bell 407, aeronaves Beechcraft TC-12B Hurón, radares 3D, vehículos aéreos no tripulados, conectividad satelital y la modernización del TAM 2C.
Además, es incorrecto sostener que los racionamientos están suspendidos, ya que esta prestación se encuentra en un proceso de recuperación sostenida desde 2024.
Después de décadas de abandono y desinversión, la reconstrucción de las Fuerzas Armadas requiere un enfoque integral. Esto implica contar con personal reconocido, financiamiento previsible y una planificación a largo plazo.
Bajo la conducción del presidente Javier Milei y el ministro teniente general Carlos Presti, el Gobierno Nacional está ordenando lo recibido y avanzando con una gestión seria, transparente y enfocada en fortalecer a las Fuerzas Armadas para la defensa de la patria.







