En los dos años anteriores, estuvo vigente el segundo capítulo de la ley 27.705, aprobada en 2023, que permitía la compra de aportes no ingresados en el momento requerido, sin necesidad de realizar el pago efectivo antes de acceder a la jubilación. Esta normativa establecía descuentos en los haberes mensuales a manera de cuotas, lo que representaba una especie de pago por la deuda asumida con el sistema previsional.
Este mecanismo, frecuentemente referido como moratoria (aunque no fue técnicamente denominado de tal forma), tuvo efecto desde mediados de marzo de 2023 y su vigencia se extendió hasta el 23 de marzo de 2025, conforme lo estipulado en la ley aprobada por el Congreso Nacional en el verano de 2023. A pesar de que se contempló una posible extensión del plan, la administración de Javier Milei decidió finalizarlo, lo que condujo a una reducción en el número de personas que podían acceder a una prestación previsional en el marco del régimen contributivo general, que exige dos requisitos: edad (60 años para mujeres y 65 para hombres) y un mínimo de 30 años de aportes.
Al cierre del primer trimestre de 2023, cuando la ley 27.705 de “Plan de pago de deuda previsional” comenzó a aplicarse, se contabilizaron 69.433 nuevas jubilaciones, con el 62% de los beneficiarios acudiendo a una moratoria, aunque esta no correspondía a la nueva normativa, sino a planes previos.
El impacto de este plan fue notorio progresivamente a lo largo del año: las estadísticas revelan que en 2023, el 81% de las nuevas jubilaciones se otorgaron a personas que habían accedido a un plan, ante la falta de cumplimiento con el requisito de aportes. En 2024 y 2025, esos porcentajes fueron del 73% y del 53,5%, respectivamente. La reducción gradual de la vigencia del plan de la ley 27.705 se hizo evidente, dado que durante varios meses del año anterior, se otorgaron altas a quienes habían completado su solicitud mientras la normativa aún estaba en vigor.
Entre enero y marzo de 2025, los datos oficiales indican que se dieron 91.577 nuevas jubilaciones, de las cuales el 72,2% perteneció a individuos que contaban con moratoria, un índice significativamente más alto que el promedio anual, lo cual se explica por lo mencionado anteriormente. En el primer trimestre de 2024, se produjeron 115.757 nuevas jubilaciones, con un 76,2% recurriendo a la regularización de aportes no realizados.
Las moratorias, aunque bajo diversas normativas, continuaron siendo protagonistas en el proceso de otorgar nuevas jubilaciones.







