Durante el 16 Foro de la consultora Abeceb, realizado en Buenos Aires, Rajoy describió un escenario mundial marcado por cambios políticos y tecnológicos que, a su juicio, ponen en riesgo el sistema democrático en distintos países. Como primer factor mencionó la guerra entre Rusia y Ucrania. “Se nos dijo que la democracia había ganado, pero al final no fue así. La Unión Soviética, hoy Rusia, volvió y recuperó influencia”, sostuvo.
En segundo lugar, señaló el surgimiento de las empresas tecnológicas. “No es que los traiga sin cuidado, pero para las empresas tecnológicas no es su razón de ser defender la democracia”, afirmó.
Al referirse a la respuesta que deberían dar los líderes, propuso, en primer término, “defender la democracia”, un sistema que se basa en “valores superiores”, como los derechos humanos, las libertades individuales y la división de poderes. En segundo lugar, consideró necesario “adaptarse a las nuevas circunstancias que hay en el mundo”, entre ellas, la inteligencia artificial.
Antes de abogar por regular las plataformas, destacó algunos efectos de la “revolución digital”, como la simplificación de las tareas domésticas y la creación de nuevos empleos. “Hay que adaptarse e invertir”, señaló. Luego insistió en que se deberían “regular las plataformas digitales”. “Sé que es opinable y discutible”, reconoció.
Rajoy argumentó que “las redes afectan la calidad de la democracia, difunden mensajes y entrevistas radicales, pueden desestabilizar a un país difundiendo noticias falsas y creando movimientos extremistas”. También sostuvo: “Los populistas, que proliferan hoy por doquier, han usado mucho todo esto”. Entre aplausos del auditorio, agregó: “Las redes sociales se han convertido en el paraíso de los energúmenos: parece que importa más la opinión de un energúmeno que de un Premio Nobel. Esto puede hacer mucho daño, de hecho lo hace, y por tanto hay que regular las redes para preservar los derechos de las personas, para poner límite al poder y para prohibir las actividades delictivas”.
En el mismo panel, la exvicepresidenta de Colombia Martha Lucía Ramírez afirmó que “hoy tenemos unos factores de impredecibilidad que son bastante difíciles de gestionar”. También advirtió sobre la presencia de “muchos líderes antisistema” e “impredecibles”, y dijo que numerosos gobiernos no han sabido interpretar las expectativas insatisfechas. “Debería haber mecanismos de conversación y de escucha a la ciudadanía para que la gente pueda expresar lo que siente y sus expectativas”.
Antes de su exposición, y fuera de micrófono, Rajoy conversó con Mauricio Macri, otro de los participantes del encuentro. Ambos encabezaron los gobiernos de sus respectivos países entre 2015 y 2018. Casi al mismo tiempo, Milei tenía previsto reunirse con Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid e integrante del Partido Popular, la misma fuerza política a la que pertenece Rajoy. En el viaje anterior del mandatario argentino, a mediados de octubre, Ayuso había sido la única referente de derecha que lo recibió.
Aunque Milei apuesta principalmente por Vox de cara a las elecciones españolas del 29 de noviembre, también cuenta con el Partido Popular. Se espera que ambas fuerzas formen una coalición de gobierno si obtienen un buen resultado electoral.
“Se puede ser más fino”
El miércoles, Rajoy se distanció de los ataques de Milei contra Pedro Sánchez: “Se puede ser más fino. Decir: ‘Yo no estoy de acuerdo con algunas de sus cosas, pero vamos a llevarnos bien’. La obligación en materia de política exterior es intentar llevarte bien con los demás, piensen como piensen”. En una entrevista radial, sin embargo, también elogió la política económica del presidente argentino, en especial la reducción de la inflación y el equilibrio fiscal.
Semanas atrás, durante la campaña electoral en España, Milei calificó al dirigente del Partido Socialista de “impresentable dictador” y “delincuente ladrón”, lo que provocó una controversia internacional. En su nuevo viaje a Madrid, comparó el socialismo con el fascismo frente a Sánchez, después de saludarlo con un frío apretón de manos.
Tras la visita de Milei a España en octubre, Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular y favorito para ganar las elecciones, tomó distancia del mandatario argentino. “Si usted me dice, ¿a usted le gusta cómo se expresa el señor Milei? ¿Usted se siente cómodo con su forma de expresarse, con su forma de referirse al presidente del gobierno de mi país, de España? Yo le digo: no. Yo no comparto el lenguaje ni la forma del lenguaje que utiliza el señor Milei”, afirmó en una entrevista.







