El Gobierno argentino colaboró con la organización logística de la salida. La administración de Milei ofreció Puerto Iguazú como una alternativa para el traslado, mientras que funcionarios de distintas áreas del Poder Ejecutivo asesoraron sobre los escenarios posibles. Una fuente de la Casa Rosada reconoció: “Queríamos hacerlo lo más prolijo posible”.
Mientras se conocía el desenlace del viaje, Milei compartió el acto en Catamarca con el gobernador peronista Raúl Jalil y representantes de la empresa minera. El mandatario destacó que las dos obras sumarán 25.000 toneladas anuales de producción de carbonato de litio y sostuvo que ambas comenzaron a producir durante el segundo trimestre de este año, antes de lo previsto.
“Durante demasiado tiempo, estos proyectos se atrasaban indefinidamente o incluso no se hacían”, afirmó. Y agregó: “Ahora podemos ver que gracias al cambio de modelo, las obras se adelantan tan rápido como sea posible para poder producir y generar riqueza cuanto antes”.
El Presidente también defendió el RIGI y aseguró que el régimen acumula 29 proyectos aprobados por casi USD 80.000 millones, mientras que otros USD 130.000 millones esperan autorización. En el sector minero, mencionó 13 iniciativas aprobadas por casi USD 28.000 millones y sostuvo que cinco corresponden a Catamarca.
“¿Cómo puede costar algo una inversión que sin el RIGI jamás se hubiera hecho?”, planteó al cuestionar las críticas opositoras sobre el costo fiscal del esquema. También rechazó los argumentos que ponen en duda el impacto de estas iniciativas sobre el resto de la economía y destacó los contratos con proveedores locales.
En ese sentido, detalló que el proyecto Fénix 1B adjudicó USD 310 millones a proveedores argentinos, de los cuales USD 153 millones correspondieron a empresas catamarqueñas. Según precisó, de los 413 proveedores vinculados con la iniciativa, 411 son argentinos. Además, indicó que las operaciones de Río Tinto se relacionan con más de 2.000 puestos de trabajo directos.
En otro tramo, Milei apuntó contra el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, por su rechazo al régimen de incentivos. “Mientras los gobernadores responsables salen a atraer inversiones, él volvió a emitir papelitos de colores, llamados chachos, para pagarle a los empleados estatales”, dijo. También contrastó la situación riojana con la de Catamarca y San Juan, donde, según afirmó, hay diez proyectos aprobados por cerca de USD 23.000 millones.
El mandatario defendió, además, la reforma de la Ley de Glaciares sancionada por el Congreso. Sostuvo que la norma anterior podía frenar proyectos por sus criterios ambiguos y afirmó que las provincias cuentan ahora con más herramientas para decidir sobre el desarrollo de sus recursos. “Cuidar el medio ambiente y producir no son contradictorios”, señaló.







