En el caso, la expresidenta es identificada como la líder de la supuesta asociación ilícita, mientras que Máximo Kirchner es considerado el organizador. Esta decisión se produce a solo unos días del inicio del juicio por Los Sauces, que estaba programado para el viernes 23 de octubre, bajo modalidad presencial.
Los jueces Diego Barroetaveña y Daniel Petrone, que conforman la mayoría, argumentaron que las razones presentadas por el TOF 5, compuesto por José Michilini, Fernando Machado Pelloni y Adriana Palliotti, no eran suficientes para justificar la separación de los casos. Así, respaldaron la posición del Ministerio Público Fiscal, que se opuso desde el principio a llevar a cabo dos juicios por separado.
El vocal Alejandro Slokar emitió un voto en disidencia, señalando que modificar una decisión previa del TOF 5 constituía una intromisión en la facultad exclusiva del tribunal de juicio, que es la organización del debate oral y público.
El conflicto llegó a la Cámara de Casación a raíz de un reclamo del fiscal de juicio Diego Velasco, quien argumentó que dividir las causas generaba una “parcialización de la prueba”. Según su planteo, esta fragmentación complicaba la evaluación de la maniobra en su verdadero sentido jurídico-penal, ponía en riesgo la teoría del caso presentada por la acusación y limitaba el derecho de defensa de los imputados.
El fiscal general Mario Villar también apoyó esta postura ante la Cámara. Sostuvo que dividir el proceso no beneficia la celeridad del mismo, ya que implicaría la realización de dos juicios completos, con diferentes plazos, alegatos y sentencias, lo que complicaría la resolución del caso.
El abogado de la familia Kirchner, Carlos Beraldi, había solicitado que se mantuviera el criterio del TOF 5, pero la Sala I decidió avanzar con el juicio unificado.







