Los tres jueces del combate se pronunciaron a favor de Sugimoto, otorgándole un puntaje de 29-28. El desenlace de la pelea tuvo lugar en el primer asalto, cuando Suzuki logró posicionarse a espaldas de su rival y comenzó a aplicar un rear-naked choke de pie, una llave de estrangulamiento que puede llevar a la rendición o a la pérdida de conocimiento del oponente.
Sugimoto, en un intento por liberarse del agarre, enfrentó dificultades y no encontró la manera de deshacerse de los brazos de Suzuki. En un momento de estrategia, eligió dejar caer sus brazos, quedando inmóvil durante unos instantes. Suzuki, creyendo que su adversario había perdido el conocimiento, decidió aflojar la presión del agarre justo antes de que el árbitro interviniera.
Este momento crucial permitió a Sugimoto recuperar su posición y escapar de la situación adversa. Posteriormente, la pelea continuó con un intercambio por el control de la espalda y varios golpes en el suelo. El combate se desarrolló durante tres rounds y culminó con la decisión que favoreció a Sugimoto.
El incidente se produjo cuando Suzuki había logrado una posición dominante tras un intento de derribo. Las imágenes de la transmisión oficial captaron cómo Suzuki se situó detrás de Sugimoto y aplicó el estrangulamiento con su brazo bajo la mandíbula del peleador.
En un giro interesante, mientras Suzuki mantenía el agarre, Sugimoto dejó caer ambos brazos. Al momento en que Suzuki relajó el agarre y recobró la posición de pie, Sugimoto giró para enfrentarse nuevamente a su rival, iniciando así una disputa por el control.
Esta jugada generó dudas inmediatas dentro del recinto y en las redes sociales. Parte de la discusión giró en torno a si el luchador había simulado el desmayo o si realmente había sufrido un breve estado de pérdida de conciencia. También surgieron cuestionamientos sobre el papel del árbitro en este contexto, ya que una intervención a tiempo habría puesto fin al combate. Entre los comentarios que circularon se destacaron: “El truco le sale genial porque si solo bajaba los brazos y se quedaba ahí se la iban a parar jaja, nunca sueltes la sumisión hasta que el árbitro no la pare…







