A pesar de la notable caída en el valor de las acciones argentinas en dólares, los datos proporcionados por BofA sugieren un contraste, indicando que “la Argentina posee la menor relación entre precios y ganancias esperadas” entre los seis mercados latinoamericanos analizados por el banco. Además, se destaca como líder de la región en revisiones al alza de las proyecciones de beneficios empresariales.
En el informe de Latam Equity Quant, se posiciona al S&P Merval con una relación precio/ganancias esperadas para los próximos doce meses de 7,4 veces, en contraste con un promedio histórico de 10,5 veces. El descuento registrado es del 29%, “el más alto dentro de la muestra regional”.
Dentro de este marco, tres firmas argentinas cumplen con los criterios de valoración establecidos por el banco: Pampa Energía, Central Puerto y Vista Energy. Todas operan en el sector energético y cuentan con múltiplos de ganancias inferiores a la media regional, así como una proporción de deuda neta que no supera las dos veces su EBITDA (ganancias antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones).
La comparación de BofA señala que Brasil sigue a Argentina, con un múltiplo de 8,7 veces las ganancias esperadas. A su vez, Colombia se sitúa en 10,4 veces; México, en 11,9; Chile, en 12,1; y Perú, en 14,3.
Argentina también muestra la mayor brecha negativa en relación con su propia valoración histórica. Con un descuento del 29% para el S&P Merval, México presenta un 20%; Brasil, un 17%; Chile, un 8%; y Colombia, un 7%. A diferencia, Perú opera con una prima del 13%.
Este indicador permite evaluar lo que los inversores están dispuestos a pagar por las ganancias proyectadas de las empresas. Un múltiplo de 7,4 veces implica que el precio de la acción es equivalente a 7,4 veces el beneficio anual proyectado. Sin embargo, es crucial interpretar este descuento con cautela. Las ganancias consideradas son estimaciones y los índices bursátiles cuentan con diferentes composiciones sectoriales. Una valoración baja puede señalar una oportunidad, pero también puede implicar una demanda más alta de rentabilidad frente al riesgo o dudas acerca de la capacidad de las empresas para cumplir con sus proyecciones, como señalan desde el banco.
Por lo tanto, el descuento del 29% en relación con el promedio histórico no se traduce necesariamente en un potencial de incremento, según lo que sostiene BofA. Esta discrepancia de valoración ocurre en un contexto de evidente rezago bursátil. En el momento en que se realizó este informe, el S&P Merval había acumulado una baja del 9% en dólares a lo largo de 2026, según la medición de retorno total del banco. En comparación, Brasil había subido un 20%; Colombia, un 48%; Perú, un 36%; México, un 4%; y Chile, un 2%.
Para determinar su selección de acciones basadas en la valoración, BofA considera un universo de cobertura en América Latina, estableciendo requisitos de capitalización bursátil superior a 1.000 millones de dólares y al menos cinco años de cotización. A estos requisitos, agrega la condición de que las relaciones precio/ganancias proyectadas para 2026 y 2027 sean inferiores a la mediana del MSCI Latinoamérica, acompañado de un coeficiente deuda neta/EBITDA menor a dos veces.
Entre las empresas argentinas, Central Puerto destaca por tener el menor múltiplo de ganancias para 2026, que se sitúa en 6,3 veces. Su relación deuda neta/EBITDA asciende a 1,3 veces y el múltiplo estimado para 2027 es de 7 veces.
Este aspecto es significativo, ya que la inclusión de una acción en el filtro de valoración no garantiza que sus ganancias crecerán interanualmente. En el caso específico de Central Puerto, se observa que el múltiplo para 2027 supera al de 2026, aunque ambos cumplen con los criterios de selección establecidos por el banco.
Pampa Energía presenta un múltiplo de 8,2 veces para 2026 y una relación deuda neta/EBITDA de 1,4 veces. Este último es el nivel más alto de apalancamiento entre las tres seleccionadas, pero aún se encuentra por debajo del umbral de dos veces que fija la metodología.
Vista Energy completa el grupo con un múltiplo de 8,5 veces para 2026 y de 8,3 veces para 2027. Su deuda neta es de 1,3 veces respecto a su EBITDA, igualando la cifra de Central Puerto.
Las características de estas tres empresas reflejan un denominador común, cumpliendo con el parámetro de múltiplos bajos sin exceder el límite de endeudamiento fijado por BofA.
Una señal alentadora para la Argentina radica en las revisiones de resultados. BofA emplea un indicador que compara el número de elevaciones en las estimaciones de ganancias con los ajustes a la baja.
En Argentina, esta relación, medida a lo largo de un periodo de tres meses, aumentó de 1,9 en junio a 3,1 en julio, alcanzando 4,5 en agosto. Este último registro indica que hubo 4,5 revisiones positivas por cada ajuste negativo, marcando una diferencia notable con el resto de Latinoamérica. Chile presenta una relación de 1,3; Colombia y México, de 0,8; Brasil, de 0,7; y Perú, de 0,6. A nivel regional, el promedio se ubica en 0,8, lo que implica que las revisiones negativas superan a las positivas.
Adicionalmente, Argentina se aleja de su propio promedio de los últimos doce meses, que el banco ha situado en 0,9. Esta secuencia sugiere un cambio positivo en el balance revisional, a pesar de que el mercado accionario aún se encuentra en territorio negativo en dólares.
En resumen, el mercado argentino exhibe precios bajos al tiempo que se observan mejoras en las expectativas de ganancias de los analistas. Si estas proyecciones se mantienen y se reflejan en resultados concretos, podrían respaldar la argumentación de que los múltiplos son realmente bajos. A nivel macro, la clave será la correspondencia entre las proyecciones y los resultados financieros reportados. Argentina lidera en revisiones favorables y presenta el múltiplo de ganancias más bajo de la región, pero la validación de esta combinación dependerá de la capacidad de las empresas para demostrar que pueden cumplir con las expectativas elevadas por los analistas.







