En una reciente entrevista, Beckham abrió las puertas de su mañana y compartió qué suele consumir antes de iniciar su jornada laboral.
La empresaria detalló que se despierta entre las 6:15 y las 6:30 de la mañana. Después de prepararse, su primer objetivo es despertar a sus hijos, momento que coincide con su desayuno.
Beckham mencionó que comienza el día con fruta y, a ello, le añade dos de sus bebidas preferidas: té de menta y un espresso doble. “Como fruta, tomo té de menta y después un espresso doble”, dijo la diseñadora en la entrevista. No se toma un tiempo específico para el desayuno, ya que suele comer mientras ayuda a sus hijos con sus tareas matinales y se prepara para el colegio.
Explicó que, aunque generalmente despierta a esa hora, mantiene una alarma como respaldo. Tras ducharse, aprovecha la media hora que tiene antes de despertar a los niños para lavarse la cara, prepararse y revisar emails que pueda haber recibido durante la noche, particularmente de Estados Unidos.
La rutina continúa con los preparativos familiares. Según relató, sus hijos asisten a tres escuelas diferentes, lo que lleva a que ella y su esposo, David Beckham, se organice en turnos para llevarlos a la escuela.
Una vez que deja a los niños, Beckham llega a su estudio alrededor de las 8:50, donde comienza unas horas de trabajo que, tal como describió, suelen ser bastante demandantes.
En cuanto a la hora del almuerzo, suele compartirla con su equipo, optando con frecuencia por sushi, además de beber jugos verdes y una cantidad significativa de agua con gas y té de menta.
Beckham también destacó que hace un esfuerzo por concentrar el mayor volumen de trabajo entre las 9 y las 16 horas, para así poder regresar a casa y dedicarse a sus hijos. En este sentido, su desayuno, que incluye fruta, té de menta y un espresso doble, es parte de una mañana planificada con rigurosidad, comenzando antes de las 7.







