La polémica surgió tras una visita del concejal Lucas Yacob a las instalaciones de la UTN. En un video grabado por él, se pueden ver camiones de recolección del municipio entrando al recinto universitario, preparándose para el evento del sábado a cargo del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), frente al gobernador de la provincia.
Yacob criticó la situación preguntando: “Cuando te preguntes por qué el municipio no pasó a buscar la basura, es que los camiones están en la UTN armando el evento de Kicillof”, haciendo hincapié en el uso indebido de recursos que son financiados por los contribuyentes.
La concesión de instalaciones universitarias para un acto político ha despertado críticas, más aún considerando el contexto en el que se desarrolla. La UTN ha cedido su espacio para este tipo de actividad mientras el sistema universitario nacional atraviesa tensiones con el gobierno actual sobre el presupuesto y la transparencia de la gestión.
El concejal enfatizó la contradicción que implica exigir fondos adicionales y, al mismo tiempo, abrir las puertas de la universidad a eventos de carácter partidista. “La UTN Avellaneda le presta su predio a Kicillof para lanzarse a presidente mientras los decanos piden más fondos sin dejarse auditar”, cuestionó.
El caso desata una discusión sobre el uso de recursos estatales para fines políticos, volviendo a poner en tela de juicio la separación entre el estado municipal y las actividades partidarias en el conurbano. En este caso, el uso de camiones de recolección y personal de limpieza para la preparación del evento ha suscitado cuestionamientos sobre la disponibilidad real de servicios para la comunidad.
Yacob expresó su indignación diciendo: “Usan las universidades como si fueran unidades básicas sin ponerse colorados”, lo que refleja una preocupación más amplia sobre la utilización de recursos públicos y la neutralidad que deberían mantener las universidades. La situación en Avellaneda vuelve a abrir el debate sobre la conveniencia del uso de recursos públicos para fines políticos y la línea difusa entre el servicio a la comunidad y su aprovechamiento político.







