Gallo también criticó a la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) de Venezuela, nombrando a Javier Marcano Tábata, director de la DGCIM, y Alexander Granko Arteaga, vinculado a la estructura de Asuntos Especiales.
Además, mencionó a los responsables del penal El Rodeo I, citando a Carlos Enrique “Tiburón” Rincones Serven, director del establecimiento durante su primer período de cautiverio, y a Alexander José “Pater” Martínez Endeiza, que asumió tras él.
“Dentro del penal nunca conocíamos sus verdaderos nombres. Los uniformados que estaban a cargo de nosotros usaban seudónimos y mantenían el rostro cubierto. Conocimos sus identidades posteriormente”, relató.
El gendarme también apuntó contra miembros del sistema judicial, destacando al entonces fiscal general venezolano, Tarek Williams Saab.
“Farik Karín Mora Salcedo, fiscal del caso y quien participó en la audiencia que mantuvo mi detención. Carlos Enrique Liendo Acosta, juez del proceso que me acusó de terrorismo. Ese juez nunca se comunicó conmigo. No tuve un verdadero debido proceso”, subrayó.
“Hoy ya he solicitado ante la Justicia argentina la detención y captura internacional de cinco funcionarios implicados en mi caso”, indicó Gallo, quien afirmó que su siguiente paso será dirigirse a la DGCIM.
“Deseo saber quiénes eran los hombres que me recibieron, quiénes me interrogaron, quiénes me torturaron, quiénes me trasladaron y quiénes dieron las órdenes. Quiero sus nombres. Porque detrás de cada uniforme, cada capucha y cada seudónimo había una persona. Y esas personas deben rendir cuentas ante la Justicia”, concluyó su declaración.
Nahuel Gallo fue arrestado el 8 de diciembre de 2024 al ingresar a Venezuela con su pasaporte argentino para reunirse con su esposa, María Alexandra Gómez, que había llegado a Caracas junto a Víctor, su hijo, para celebrar las festividades con su familia en su país natal.







