El índice de precios al consumidor (IPC) más bajo desde el inicio de este Gobierno fue de 1,5% en mayo de 2025, seguido por el 1,9% de junio. Si agosto registrara una inflación de 1,4%, se marcaría un nuevo mínimo. En el caso de que la cifra oscile entre 1,6% y 1,9%, sería el segundo número más bajo desde que asumió la gestión actual.
Este martes también se conocerá el IPC de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que será divulgado por el Instituto de Estadística y Censos (Idecba). Aunque este dato no es extrapolable a todo el país, su publicación servirá como un primer indicio de la tendencia.
La desaceleración que se anticipa para agosto se debe a diversos factores. En primer lugar, la estabilidad relativa del dólar ha contribuido a disminuir la presión sobre los precios. Asimismo, el comportamiento de la carne ha sido más moderado en comparación con meses anteriores, lo que ayuda a mantener la inflación a raya, al igual que el precio de los combustibles, en el contexto del ‘congelamiento’ de precios implementado por YPF.
Otro factor a considerar es la menor incidencia de factores estacionales que impulsaron la inflación de julio, particularmente vinculados al turismo durante las vacaciones de invierno.
Las proyecciones de las consultoras privadas abarcan un rango amplio; sin embargo, todas coinciden en que agosto habría cerrado con una inflación inferior al 2%. La estimación más optimista proviene de Fundación Libertad y Progreso, que calcula un aumento de 1,4%. A continuación se encuentran otras estimaciones: EcoGo prevé 1,5%; C&T Asesores Económicos, 1,6%; Analytica, 1,7%; e Invecq, 1,9%. Orlando Ferreres también estima un 1,6%, aunque advierte que la inflación núcleo (que excluye los precios estacionales y regulados) podría ser de 0,7%.
Por otra parte, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), que el Banco Central publica cada mes, apuntó a una desaceleración: la mediana de las proyecciones realizadas por consultoras, centros de investigación y entidades financieras se estableció en 1,7% para agosto.
Según C&T, “el menor ritmo de aumento estuvo relacionado con la baja de componentes estacionales, como turismo e indumentaria, mientras que los precios de frutas y verduras volvieron a subir. En este contexto, los alimentos y bebidas aumentaron 1,7%, un incremento similar al de julio, con un mayor dinamismo en los primeros y un menor en los segundos”.
Camilo Tiscornia, de C&T, analizó también los aumentos en otros rubros: “Equipamiento y mantenimiento del hogar fue el segmento con mayor incremento en el mes, impulsado por el ajuste en los salarios del servicio doméstico y los productos de limpieza. Otros bienes y servicios, como cigarrillos y artículos de tocador y belleza, aumentaron a un ritmo más moderado. En cuanto a vivienda, se mantuvo cerca de un 2,5%, mientras que salud tuvo un incremento de 2%.”
Sebastián Menescaldi, de EcoGo, expresó: “Agosto fue un mes de baja inflación, con la reversión de los aumentos de los precios estacionales. Estimamos que la inflación núcleo se situará alrededor de 1,8%. Mirando hacia adelante, será importante observar qué sucede con el tipo de cambio, que por el momento se muestra estable, y su impacto en los precios. Para septiembre, proyectamos un 2%.”
La pregunta que surge es si la desaceleración observada en agosto podrá mantenerse en los próximos meses, permitiendo que la inflación mensual comience con un número cero, como había prometido el Gobierno para el mes pasado.
Los economistas se muestran cautelosos y advierten que 1,5% podría convertirse en el nuevo piso en los últimos meses de 2026, un dato que resultaría complicado de quebrar debido a la presión constante provocada por los aumentos mensuales en tarifas reguladas y otros servicios.
Si bien las proyecciones aún están lejos de la meta oficial de lograr que el índice comience con cero, la desaceleración es significativa si se examina la trayectoria desde el inicio de la gestión: la inflación pasó del 211% al 31% actual, lo que significa una reducción del 85%. Sin embargo, aún queda un camino por recorrer para consolidar esta tendencia.







