El accidente tuvo lugar cuando quedaban alrededor de 32 kilómetros para completar la etapa. Pogacar se encontraba en el pelotón cuando rozo su rueda delantera con la rueda trasera de otro ciclista, lo que ocasionó que perdiera de inmediato el control de su bicicleta.
Esta situación, conocida en el ámbito del ciclismo como hacer “el afilador”, puede parecer inofensiva, sin embargo, en el momento del contacto, la rueda delantera pierde la capacidad de reacción y la caída se torna casi inevitable. En esta ocasión, las consecuencias resultaron ser severas.
Las imágenes del incidente mostraron al ciclista del UAE Team Emirates-XRG en el suelo, con signos visibles de dolor y sangre. La asistencia médica de la organización llegó de manera rápida para brindarle ayuda, aumentando la preocupación entre sus compañeros y seguidores acerca del estado del líder de la Vuelta.
En medio del dolor, Pogacar intentó evaluar su situación, pero pronto se hizo evidente que regresar a la bicicleta era poco probable. A medida que recibía asistencia, rompió en llanto, una escena que anticipó la decisión que se tomaría poco después respecto a su retiro.
Finalmente, y después de hacer un gesto negativo, se confirmó que Pogacar abandonaría la carrera. Subió a la ambulancia con molestias notables en la zona de la clavícula izquierda, aunque quedaron por determinar el diagnóstico final y la gravedad de las lesiones provocadas por la caída.
El accidente ocurrió en un contexto habitual en un pelotón que circulaba agrupado. Pogacar sufrió al tocar la rueda del corredor que se encontraba delante de él y fue lanzado contra el asfalto a gran velocidad.
Dada la magnitud del impacto, los médicos decidieron brindarle atención en el lugar antes de su traslado al hospital. Más allá de las connotaciones deportivas de su caída, la preocupación inmediata se centró en su estado de salud, en particular en lo que respecta a posibles lesiones en su hombro y clavícula izquierdos.
La organización de la Vuelta finalmente confirmó el abandono del ciclista esloveno, quien hasta el momento del incidente lideraba la clasificación general.
Su salida implica uno de los mayores golpes que podría recibir la competencia. Pogacar no solo portaba la camiseta de líder, sino que también era considerado el principal candidato al título de la edición.
El abandono de Pogacar modifica por completo la dinámica de la Vuelta a España. Ahora, Enric Mas ha asumido el liderazgo de la clasificación general, y la lucha por el título se encuentra en un terreno completamente diferente.
El retiro de Pogacar obliga al UAE Team Emirates-XRG a replantear sus objetivos para las etapas que restan. Hasta el momento de su caída, la estrategia del equipo emiratí estaba centrada en la defensa de la camiseta de líder que llevaba Pogacar.
La situación también marca un cambio para sus competidores, que ahora deben adaptarse a este nuevo contexto. La carrera se quedó, en cuestión de segundos, sin el ciclista que encabezaba la clasificación general y que era el principal favorito. Este giro inesperado abre un panorama más amplio en la lucha por el título, que hasta el sábado tenía a Pogacar como el hombre a batir.
Sin embargo, la clasificación ha pasado a un segundo plano tras las impactantes imágenes de su caída. Ahora, la atención del público y los medios se centra en los estudios médicos que establecerán el alcance de las lesiones de Tadej Pogacar, que vio su participación en la Vuelta a España culminar de la manera más imprevista: en el asfalto, a 32 kilómetros de la meta, mientras lideraba la carrera.






