El legislador relató que, al ingresar al recinto, un hombre se le acercó preguntando por Almirón. Según Pietragalla, el teléfono del interlocutor estaba encendido y exhibía una fotografía de Videla. “Estaba en la puerta del hemiciclo y un sujeto me preguntó si el diputado Almirón estaba de este lado y le dije que no. Y justo tenía el celular prendido y se le veía como fondo de pantalla una foto del dictador y genocida Rafael Videla. Estamos en la casa de la democracia. El muchacho me dijo que lo tenía porque es militar”, expuso el diputado.
A raíz de esta situación, Pietragalla solicitó la expulsión del hombre del recinto, elevando el tono de su intervención. “Para mí no es militar, sino que es un flor de hijo de p… Pido que por favor sea expulsado de esta casa. Acá al que le gusta Videla se va a la calle, le guste a quien le guste”, afirmó con contundencia.
Una de las frases que más resonó durante la sesión fue: “Si quieren, en la casa de ustedes, hasta mastúrbense con Videla, pero acá se lo reprime”. Pietragalla continuó dirigiéndose a Almirón, asegurando que había saludado al hombre en cuestión. “Yo dije lo que vi. Usted lo saludó”, respondió durante el acalorado intercambio.
Este episodio provocó un intercambio verbal acalorado entre ambos legisladores. Desde La Libertad Avanza, Almirón rechazó cualquier vínculo con la persona mencionada por Pietragalla y negó las acusaciones. “Yo no saludé a nadie, no sé por qué dijo eso. Y yo no acredité a nadie. Me parece muy fácil querer romper una sesión imaginando cosas. Después empiezan a inventar cosas, yo no vi ninguna pantalla”, sostuvo el legislador.
Almirón también afirmó que, si tuviera algo que defender sobre Videla, lo haría de manera pública. “Si tuviera algo que reivindicar o defender, lo haría en este preciso instante, y no lo hago porque no tienen nada que ver la acusación ni la manera en la que se manejó el diputado”, señaló.
El diputado libertario anunció que solicitaría acceso a las grabaciones del Congreso para respaldar su versión y criticó las acusaciones de Pietragalla. “Voy a pedir una sanción y que se testen las palabras y la imputación falaz que me ha hecho el diputado. Es una barbaridad lo que dijo. Está mintiendo, quieren levantar la sesión”, manifestó.
Almirón insistió en que las acusaciones carecían de fundamento y afirmó que “se puede decir cualquier cosa de cualquier persona con fragilidad y facilidad”. La discusión obligó a la intervención del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, quien pidió a los legisladores que moderaran su tono.







