La DINESA, bajo la dirección de Federico Villagrán, un cirujano y médico aeroevacuador que fue responsable del SAME en la provincia de Buenos Aires y también en la ciudad de Buenos Aires, recibió la colaboración de Saúl Flores, secretario de Gestión Sanitaria, para analizar diferentes proyecciones de precipitaciones en Argentina para el próximo trimestre. El país ha estado experimentando las inclemencias del fenómeno de El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) durante varias semanas.
Las autoridades no tienen dudas de que la primavera será complicada en ciertas regiones del país. A las lluvias anómalas que se anticipan por el calentamiento inusual del océano Pacífico, se le suma la cantidad de terrenos potencialmente inundables, especialmente en las regiones del Nordeste y del Litoral argentino.
De acuerdo a la información disponible, numerosas áreas con riesgo de inundación se han identificado en Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Formosa y Chaco, basándose en registros satelitales históricos que abarcan desde 1984 a 2021.
El total de hectáreas inundables asciende a 5.476.680, lo que equivale a aproximadamente catorce veces el tamaño del Área Metropolitana de Buenos Aires. Cerca de un millón de personas (920.211, para ser precisos) reside en estas zonas inundables. Además, se estiman 228 kilómetros de rutas nacionales y 284 kilómetros de rutas provinciales atravesando estas áreas. Para completar este panorama de riesgo, se debe mencionar que estas localidades cuentan con 483 kilómetros de líneas de alta tensión.
Si bien la DINESA ha centrado su atención en las provincias mencionadas, indicaron que el pronóstico de lluvias para agosto y también de septiembre, octubre y noviembre podría requerir medidas en otras partes del país. La región de Cuyo es una de ellas y Córdoba también está bajo observación.
A esto se suma que, según trascendió, existen al menos dos variables específicas que expertos internacionales en meteorología observan con atención en relación al esperado Súper Niño, ya que podrían influir en la manifestación de este fenómeno climático, tanto de forma negativa como positiva.
Desde el Ministerio de Salud interpretan que han avanzado en su rol en la gestión de catástrofes naturales, un ámbito que históricamente había estado reservado para el personal de defensa civil y otras áreas de seguridad.
En caso de que se requiera asistencia ante desbordes en alguna jurisdicción, el Ministerio planea implementar una serie de dispositivos de salud, siendo el más destacado un hospital de campaña, que ya fue utilizado durante las graves inundaciones en Bahía Blanca en marzo de 2025. Esta unidad, denominada ERMEH, corresponde a las siglas de Equipo de Respuesta Médica Extra Hospitalaria. El Ministerio posee un único ERMEH de los tres que el Comando Sur de Estados Unidos donó al país en 2021. Tras la pandemia, este hospital había sido guardado sin un uso específico, mientras que se sabe que otros dos fueron asignados a las Fuerzas Armadas y al menos uno fue donado a Ucrania.
Al recibir un pedido de asistencia, el ERMEH puede instalarse en un plazo de 72 horas y su funcionamiento requiere un presupuesto diario cercano a los 5 millones de pesos. Este dispositivo cuenta con 60 camas de internación y 8 adicionales para cuidados intensivos, funcionando como una unidad de mediana y baja complejidad, que se activará si el hospital local está inundado o si el de alta complejidad de una zona aledaña se encuentra sobrepasado por la atención de evacuados.
Hasta la activación de esta unidad, la DINESA solo podía ofrecer asistencia a través de ambulancias. Actualmente, cuentan con tres niveles distintos de patrullas sanitarias, dotando de respuesta asistencial según la gravedad de la situación, donde el hospital móvil representa el nivel máximo.
Además de la planificación de estas acciones, se están implementando medidas preventivas, como la limpieza de canales para asegurar el correcto escurrimiento del agua, un factor crucial para evitar desastres como el de Bahía Blanca. También se están actualizando las previsiones de inundación para hospitales que pudieran verse afectados por lluvias excesivas.
La reorganización de recursos para responder ante futuras emergencias incluye el desarrollo de un sistema colaborativo con las provincias. Durante la reunión, se dejó en claro que ni el Gobierno ni las provincias cuentan con todos los recursos necesarios, y el objetivo es centralizar la disponibilidad de recursos y establecer un inventario efectivo para responder adecuadamente a las emergencias.
En este contexto, el Ministerio de Salud valoró la inclusión de la DINESA en la red de organismos que colaboran con la Agencia Federal de Emergencias, dependencia del Ministerio de Seguridad. Este reconocimiento fue considerado como un resultado positivo de los avances logrados por la DINESA en la recopilación de datos, marcando un cambio hacia una planificación más efectiva, en contraste con la respuesta reactiva del pasado ante situaciones de emergencia.
La DINESA ahora colabora con la Red de Organismos Científico-Técnicos para la Gestión Integral del Riesgo en Argentina (GIRCyT), integrando el Sistema Nacional para la Gestión Integral del Riesgo (SINAGIR), que depende directamente de la Agencia Federal de Emergencias.
La central de monitoreo, que proporciona mapas dinámicos en tiempo real sobre diferentes eventos como incendios, inundaciones o lluvias, ha sido dotada de información proveniente de cuatro programas informáticos, capturando datos de otras entidades del Estado que son parte de la red GIRCyT.
Entidades como el Servicio Meteorológico Nacional, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, el Instituto Geográfico Nacional, y más recientemente, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria, se agregan a esta colaboración, junto a la Administración de Parques Nacionales, el Instituto Nacional de Estadística y Censos y la Autoridad Regulatoria Nuclear, entre otros.
Se consultó sobre las dificultades que los recortes presupuestarios y de personal recientes podrían generar en cuanto a la calidad de los datos en los que se basa la DINESA. Sin embargo, desde el Gobierno se afirmó que la central de monitoreo mantiene su rendimiento sin alteraciones.







