Recientemente, la Policía de Santa Fe realizó un allanamiento en el barrio Fisherton, ubicado en el noroeste de Rosario, en el contexto de una investigación sobre venta de drogas. Con el propósito de no levantar sospechas, los agentes llegaron al lugar en motocicletas disfrazados de repartidores de una aplicación de delivery, accediendo al pasillo donde operaba el punto de venta, simulando una entrega.
De acuerdo a lo indicado, la investigación se había iniciado el año pasado y había dado lugar a otros operativos. Sin embargo, se detectó que uno de los individuos involucrados había reanudado la venta de drogas. Gracias a nuevas tareas de vigilancia y grabaciones, los efectivos confirmaron que la actividad se había reactivado y solicitaron una nueva orden de allanamiento.
Con conocimiento de las actividades de la banda, se optó por realizar la operación minutos antes de un partido del Mundial 2026, cuando el movimiento en la zona era particularmente elevado.
Los investigadores se desplazaron en motos equipadas con cajas de delivery, logrando ingresar al pasillo sin despertar la atención. Al acercarse a la vivienda, la policía irrumpió de forma sorpresiva, impidiendo que los sospechosos escaparan o deshicieran la evidencia.
Durante la requisa, se hallaron varios envoltorios de cocaína en el bolsillo de uno de los hombres. Asimismo, se incautó una riñonera con dinero, que según los avances de la investigación, se utilizaba para la venta de drogas.
El can detector de drogas, Kenzo, también formó parte del operativo, localizando más sustancias ocultas en un hueco de la pared de ladrillos del pasillo.
Se confiscó además un cartón con anotaciones relevantes para la investigación, dinero en efectivo y varios teléfonos móviles. Al identificar a los individuos, se confirmó que uno de ellos contaba con un pedido de captura vigente emitido por la Justicia de Entre Ríos.
Como resultado del operativo, fueron detenidos tres hombres mayores de edad, quienes quedaron a disposición de la Justicia. Se incautaron 44 envoltorios de cocaína, más de $700.000, dólares, tres teléfonos y otros elementos pertinentes para la causa.
La operación fue realizada por la Brigada de Microtráfico de la Policía de Investigaciones (PDI), con la cooperación de la Sección Canes y un grupo de irrupción de la Policía de Santa Fe.







