Este resultado contrasta notablemente con lo sucedido el año pasado. Durante la segunda revisión del programa, difundida en mayo, el personal del FMI indicó que la Argentina había fallado en alcanzar la meta de acumulación de reservas para finales de 2025, con un incumplimiento que ascendía a unos US$10.000 millones. El FMI atribuyó esta desviación principalmente a la dolarización de carteras en el periodo previo a las elecciones legislativas de octubre, lo que generó fuertes salidas de capitales privados y obligó al Banco Central y al Tesoro a vender divisas para mitigar la presión cambiaria. Como resultado de este incumplimiento, el Gobierno solicitó una dispensa y la recalibración a la baja de las metas para 2026.
Este cumplimiento marca un cambio positivo respecto a 2025, cuando la acumulación de divisas era una de las principales incógnitas del programa económico. Además, posiciona al Banco Central muy cerca de alcanzar el objetivo previsto para 2026, fijado en US$8000 millones. De esta manera, el desafío en el segundo semestre no dependerá tanto del cumplimiento con el FMI como de continuar fortaleciendo las reservas ante un 2027 que presentará intensos vencimientos de deuda junto con el calendario electoral.
Cálculos realizados por Equilibra revelan que el BCRA acumuló US$6278 millones de reservas internacionales netas a precios constantes del 30 de diciembre de 2025, casi el doble de lo requerido para junio. Por lo tanto, quedaría aproximadamente un margen de US$1700 millones para alcanzar la meta de fin de año.
En este sentido, Sebastián Menescaldi, director asociado de Eco Go, estimó que el Gobierno podría haber superado la meta de junio en un rango entre US$800 millones y US$1000 millones. De acuerdo con el economista, las primeras compras de divisas registradas en julio prácticamente asegurarían el cumplimiento de la meta anual. “No va a tener que comprar una gran cantidad de dólares durante el segundo semestre para cumplir con el Fondo”, afirmó.
Entre enero y mayo, la balanza comercial acumuló un balance positivo de US$11.800 millones, impulsada por el aumento de exportaciones, especialmente de energía, agro y minería, mientras que las importaciones continuaron mostrando un desempeño débil. En este contexto, un informe de JP Morgan destacó que el Gobierno logró reconstruir “colchones” de protección para la economía gracias a la disciplina fiscal y a un contexto favorable en los términos del intercambio, impulsado en gran parte por el alza en los precios internacionales del petróleo debido al conflicto en Medio Oriente.
JP Morgan informó que hasta finales de junio, el BCRA había adquirido más de US$11.000 millones en el mercado cambiario y que las reservas líquidas, excluyendo el oro y el swap con China, habían mejorado significativamente desde el comienzo del año. En esa misma línea, el banco consideró que la meta anual del FMI es “alcanzable” y proyectó una acumulación cercana a US$9500 millones para todo 2026, superando así las exigencias del organismo.
Sin embargo, el cumplimiento de la meta se dio en un marco de desaceleración en el ritmo de compras de divisas por parte del Banco Central, en un mes donde el tipo de cambio oficial creció cerca de un 5%, su mayor incremento desde las últimas elecciones. Un informe de Aurum Valores reveló que junio cerró con el promedio diario de adquisiciones más bajo desde principios de año.
La consultora atribuyó esta tendencia a dos factores clave. En primer lugar, hubo una disminución en las emisiones de obligaciones negociables (ON) en dólares, que durante los primeros meses habían contribuido a aumentar la oferta de divisas. En segundo lugar, se registró una menor liquidación por parte del complejo agroexportador, dado que muchas exportaciones se adelantaron el año pasado para aprovechar beneficios transitorios de retenciones reducidas, que permitían liquidar divisas con entrega de mercadería hasta 360 días después.
A pesar de esto, Aurum consideró que el segundo semestre podría iniciarse con una recuperación de la oferta de dólares, siempre y cuando el aumento del tipo de cambio incentive nuevas liquidaciones en el sector agropecuario. No obstante, advirtió que el Banco Central podría adoptar una postura menos agresiva en sus compras para evitar presionar un dólar que opera cada vez más cerca del límite superior de la banda cambiaria.
Para JP Morgan, el cumplimiento de la meta indica el cierre de una etapa de estabilización y el comienzo de una fase diferente del programa económico. El banco sugirió que, durante la segunda mitad del año, el Gobierno debería concentrarse en consolidar los logros alcanzados, fortalecer aún más las reservas, recuperar gradualmente el acceso a financiamiento internacional, y llegar a 2027 con una economía menos vulnerable ante el calendario electoral y los significativos vencimientos de deuda en moneda extranjera.







