Esta cifra se determina al restar los depósitos en dólares del sector privado —que al cierre del primer trimestre sumaron USD 38.451 millones, lo que representa una disminución de USD 224 millones en comparación con el trimestre anterior— del total de activos en moneda extranjera bajo el concepto de “moneda y depósitos”, que el organismo estima en USD 259.305 millones. Como resultado, se revela una masa de dólares ociosos que supera en más de cinco veces las reservas brutas del Banco Central de la República Argentina (BCRA), que fueron calculadas en USD 42.052 millones en la misma fecha.
Comparado con el mismo periodo del año anterior, el total de moneda y depósitos era de USD 242.978 millones. Al descontar los depósitos en moneda extranjera de ese entonces, que ascendían a USD 29.368 millones, se obtenía un saldo total de USD 213.610 millones, indicando un incremento interanual de USD 7.244 millones.
El informe del Indec también señala que los activos financieros externos de residentes argentinos llegaron a USD 499.098 millones al primer trimestre del año, un ligero aumento de USD 322 millones en relación con el cierre de 2025. Dentro de este total, los USD 268.808 millones en moneda y depósitos representan la categoría más significativa, superando a la inversión de cartera (USD 72.565 millones), la inversión directa (USD 55.563 millones) y los activos de reserva (USD 42.052 millones).
Por ende, el stock de dólares bajo el colchón experimentó un leve aumento en comparación con el trimestre previo: al 31 de diciembre de 2025, la cifra era de USD 218.217 millones —calculada a partir de un total de moneda y depósitos de USD 254.898 millones y depósitos privados de USD 36.681 millones—.
El incremento de USD 2.637 millones en un trimestre señala que, a pesar de la eliminación del cepo cambiario y una mejor estabilidad macroeconómica, la preferencia por el billete físico fuera del circuito formal aún se mantiene.
El alcance de este fenómeno se hace más evidente al contrastarlo con la deuda externa bruta de la Argentina, que el Indec estimó en USD 321.783 millones a valor nominal residual al 31 de marzo de 2026. Los ahorros privados no declarados corresponden a aproximadamente el 69% del pasivo externo total del país.
La comparación con el inicio de la gestión de Javier Milei resalta la persistencia de esta tendencia. Al final del cuarto trimestre de 2023, los dólares en manos del sector privado eran alrededor de USD 250.547 millones, con depósitos aproximados de USD 14.000 millones, lo que dejaba unos USD 236.547 millones bajo el colchón. Desde entonces, la cifra ha disminuido en cerca de USD 15.700 millones, una reducción que se puede atribuir en gran medida al blanqueo de capitales de 2024, que logró exteriorizar más de USD 20.000 millones en su primer tramo.
En este contexto, el Gobierno nacional continúa implementando la denominada Ley de Inocencia Fiscal, cuya reglamentación, a cargo de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), busca generar condiciones para que una parte de esos fondos se reintegre al sistema financiero o a la economía productiva. Este esquema incluye una presunción de veracidad sobre las declaraciones realizadas y la eliminación del carácter penal de la evasión para quienes regularicen su situación dentro de los plazos establecidos.
La posición de inversión internacional neta de la Argentina —diferencia entre activos y pasivos externos— se encontraba en USD 26.244 millones a valor de mercado al cierre del primer trimestre, lo que representa una caída de USD 20.802 millones en comparación con el trimestre anterior. Esta disminución se debió principalmente al incremento de los pasivos externos, que crecieron USD 21.124 millones, impulsados principalmente por el aumento en la inversión directa de otros sectores.







