A pesar de esta realidad, muchas personas aún asocian el término ‘auto importado’ con vehículos lujosos y de alto costo. Sin embargo, las estadísticas indican que los modelos más económicos del mercado argentino son, de hecho, los importados. Si bien se podría elaborar un listado de los principales autos brasileños que lideran el ranking de los modelos más accesibles, resulta más sencillo mencionar los pocos argentinos presentes en dicha lista: Fiat Cronos, Peugeot 208, Peugeot 2008 y Chevrolet Tracker. El resto de los hatchback, sedanes y SUVs de menor precio son de origen brasileño.
Este fenómeno se remonta a la creación del Mercosur en 1991, donde se estableció un acuerdo de reciprocidad económica entre Argentina y Brasil que elimina los aranceles de importación al nacionalizar vehículos exportados entre ambos países. Por contrapartida, se aplica un arancel del 35% a los vehículos procedentes de fuera de la región. De este modo, durante más de tres décadas, las automotrices argentinas han participado en un proceso de integración y colaboración con sus pares brasileños, optimizando los portafolios de productos en ambos mercados.
Con el paso del tiempo, Argentina comenzó a especializarse en la producción de automóviles de gama media y pickups con chasis, mientras que Brasil se enfocó en la fabricación de autos compactos y pickups de media tonelada. Esta relación ha sido tan significativa que se prevé que para 2025, el bloque concentrará el 88% de las ventas totales del mercado argentino. No obstante, este panorama experimentó un cambio considerable en el actual año, donde en mayo se registró un crecimiento de más del 15% en la presencia de marcas importadas.
Este cambio se atribuye en gran medida a la reducción y eliminación de impuestos que el Gobierno ha aplicado a las importaciones, destacándose la eliminación del impuesto PAIS y el impuesto interno que impactaba de forma especial a los autos importados. Además, el programa de incentivos para la importación de 50.000 autos híbridos y eléctricos anuales sin el arancel extra zona del 35% ha potenciado la llegada de modelos asiáticos.
La Cámara de importadores y distribuidores oficiales de automóviles (Cidoa), que agrupa a los representantes de marcas sin fábricas en Argentina, informó que en mayo se vendieron 6.293 vehículos, lo que correspondió al 15,4% del total de patentamientos del mes en el país. Entre las diez marcas importadas que más unidades comercializaron, se encontraron siete de China, dos de Corea del Sur y una de Alemania. De un total de 37 marcas importadas, 24 son chinas, cuatro japonesas, tres alemanas, dos coreanas, además de una sueca, una inglesa y una italiana.
En mayo, el líder en ventas fue BYD, con 1.701 unidades, lo que representó el 27,03% del total. A continuación, se posicionaron BAIC, con 669 unidades (10,63%) y Chery, con 573 unidades (9,11%). Entre las marcas coreanas, Hyundai logró vender 523 unidades (8,31%) y Kia, 320 unidades (5,09%). Haval sumó 350 unidades (5,56%), mientras que BMW, de Alemania, alcanzó 344 unidades vendidas, equivalentes al 5,47% del mercado.







