En 2025, las ventas cayeron un 1,7%, un 10,2% en 2024 y un 1,2% en 2023. Este patrón de descenso ha consolidado un ciclo negativo para el comercio asociado a esta fecha.
Más del 80% de los comercios realizaron promociones especiales, de acuerdo a la encuesta. Las iniciativas más comunes incluyeron beneficios por pagos al contado y opciones de financiación con tarjetas de crédito. Sin embargo, su efectividad fue limitada, ya que los compradores mostraron una actitud cautelosa.
El ticket promedio alcanzó los $ 78.986, casi el doble que el año anterior ($ 41.302). Las compras se dirigieron principalmente a los productos más económicos dentro de cada categoría y a aquellas mercaderías en oferta, reflejando un enfoque en preservar el presupuesto familiar.
El 38,1% de los comerciantes encuestados consideró que la fecha tuvo un impacto moderado en sus ventas, mientras que un 36,5% opinó que el Día del Padre generó algo de movimiento, aunque insuficiente para el sector. Solo un 7,4% calificó la jornada como un factor clave en su actividad, y un 18% de los comercios expresó que la celebración no provocó ningún impulso en su facturación.
Al analizar los datos interanuales por rubros, se mantuvo el patrón observado en 2025: cuatro de las seis categorías revisadas experimentaron incrementos, aunque en magnitudes reducidas. Los sectores de Librería e Indumentaria lideraron el crecimiento con un aumento del 2,1%, seguidos por Electrodomésticos y equipos de audio y video (0,8%) y Calzado y marroquinería (0,4%). En el lado opuesto, la caída más pronunciada se dio en Equipos periféricos, accesorios y celulares, con un desplome del 6,1%, y en Cosméticos y perfumería, que disminuyó un 3,8%.
La actividad en las librerías mostró un impacto limitado, condicionado por la inestabilidad económica. Para mitigar la desaceleración del consumo, el sector implementó descuentos por pago en efectivo y financiación con tarjetas, complementados en menor medida por promociones por cantidad, envíos gratuitos y reintegros, así como ofertas puntuales del 15% al 20%. Los productos más demandados fueron libros sobre negocios, finanzas, economía e historia.
Con una notable dependencia del financiamiento, este sector logró un desempeño general considerado entre regular y moderado durante la festividad. Los comercios ofrecieron descuentos de hasta el 70% bajo modalidad outlet para reducir el stock acumulado. La mayoría de las transacciones se realizó mediante crédito, siendo las remeras, riñoneras y gorras premium los artículos más vendidos.
En general, el impacto del Día del Padre en el sector fue moderado a bajo, debido a que no es un rubro tradicionalmente fuerte para esta celebración. Los minoristas tuvieron dificultades para competir con las ofertas de financiación en varias cuotas que brindan las grandes cadenas. A pesar de ello, lograron agotar el stock en artículos específicos de conectividad, como celulares, auriculares y parlantes Bluetooth, gracias a descuentos atractivos.
Los comerciantes combinaron opciones de financiación con tarjetas y descuentos en efectivo para incentivar la actividad en sus locales, junto al uso recurrente de promociones bancarias, rebajas por la segunda unidad y beneficios como envíos gratuitos. Aunque el volumen de ventas fue aceptable, los dueños de los negocios reportaron una







