El atacante, cedido por el Manchester City al Everton, no integró el plantel que enfrentó al Newcastle por la Copa de la Liga. El club no explicó públicamente los motivos de la sanción, pero confirmó que el jugador no estaba disponible por una cuestión vinculada con la disciplina interna.
La medida generó interrogantes sobre Grealish, de 31 años, en un tramo de la temporada en el que había disputado seis partidos con el Everton, todavía sin marcar goles.
Grealish asistió el lunes 19 de octubre a los premios Orgullo de Gran Bretaña, celebrados en el hotel Grosvenor House de Londres. Después de la ceremonia, fue con amigos al local de karaoke BAM, en Victoria. Una persona cercana al futbolista contó: “Jack estaba de muy buen humor después de la entrega de premios y salió a Londres con un par de amigos. Llegó a BAM muy tarde y se quedó allí hasta altas horas de la madrugada. Tomaron varias copas, cantaron algunas canciones y se marcharon muy tarde”.
La misma persona añadió: “Parecía que se lo estaba pasando de maravilla”.
El jugador regresó al noroeste de Inglaterra durante la mañana siguiente. Según las versiones difundidas, ese martes asistió al entrenamiento del Everton y luego volvió a salir por la noche.
La segunda reunión fue en The Mucky Pup, un pub irlandés de Wilmslow, en Cheshire. Allí coincidió con sus compañeros del Everton Jordan Pickford y Tyler Dibling, además de Kyle Walker, con quien compartió plantel en el Manchester City y en la selección inglesa.
El encuentro en Wilmslow se produjo durante el partido entre el París Saint-Germain y el Barcelona por la Liga de Campeones. Un testigo afirmó que Grealish y el resto del grupo siguieron el encuentro desde un espacio reservado del establecimiento. “Estaban viendo el partido entre el PSG y el Barcelona en una sala privada en la trastienda del pub”, señaló. La misma persona agregó: “Estaban de buen humor y todos bebieron bastante, incluido Jack”.
Los jugadores del Everton tenían libre el miércoles posterior a esa salida. También se informó que Grealish visitó otros lugares de la zona con sus amigos, entre ellos una bolera de Altrincham, en Cheshire. Las salidas del 19 y el 20 de octubre recibieron atención pública alrededor de una semana después, cuando el club anunció que el atacante no estaría disponible para el partido de Copa de la Liga ante el Newcastle.
Tras la victoria del Everton por 3-1 frente al Newcastle, el entrenador David Moyes evitó dar detalles sobre el caso y respaldó la postura de la institución. “Es una decisión del club y la apoyo”, dijo.
En otro tramo de sus declaraciones, el técnico sostuvo que el plantel debía estar a la altura de los valores que el Everton exige dentro y fuera de la cancha. No aclaró si la exclusión de Grealish tuvo relación con las salidas nocturnas ni si el jugador faltó sin autorización a un entrenamiento.
Otras versiones de la prensa inglesa señalaron que el conflicto disciplinario podría estar relacionado con una ausencia a una práctica, aunque el Everton no ofreció más explicaciones.
La situación se produce mientras Grealish busca recuperar continuidad lejos del Manchester City. El extremo juega a préstamo en el Everton y aún no convirtió en sus seis partidos de la temporada.
El futbolista cobra 300.000 libras por semana, según versiones publicadas, y mantiene contrato con el Manchester City. También se informó que volvió a su casa durante la mañana posterior a la gala en Londres y que luego participó del entrenamiento del Everton antes de ir al pub de Wilmslow.







