Durante septiembre, se observó una disminución en las expectativas de las empresas de supermercados, mientras que se produjo un leve repunte en el área industrial, en un contexto general muy adverso que afecta a ambos sectores.
Uno de los hallazgos más destacados de la investigación del Indec es que la insuficiencia de demanda se posiciona como el principal obstáculo que enfrenta la dinámica productiva, tanto en la industria como en los supermercados.
Particularmente, en lo que respecta a las expectativas de supermercados y autoservicios mayoristas, el Indec registró un valor de -4,3% en septiembre, cifra inferior al umbral de cero que se había anotado a mediados del año.
Un análisis de la situación comercial actual revela que el 57% de los supermercadistas la considera normal, mientras que el 37,2% la califica de mala y solo un 5,8% la ve como buena.
Al examinar el principal factor que limita la actividad comercial en este sector, la demanda se menciona en un 66,3% de los casos. Posteriormente, se encuentran el costo laboral (14,0%), el costo de financiamiento (7,0%), la competencia en el sector (5,8%) y el acceso al crédito bancario (2,3%).
Con miras al último trimestre del año, uno de los aspectos más preocupantes es relacionado al empleo: el 81,4% de las empresas de supermercados anticipa que no habrá cambios en la nómina laboral, mientras que el 15,1% prevé una reducción y el 3,5% espera un incremento.
Asimismo, un 72,1% de los empresarios en el rubro considera que la situación comercial se mantendrá sin cambios, mientras que un 22,1% estima que mejorará y un 5,8% considera un deterioro.
Respecto a los pedidos a proveedores, un 72,1% prevé que no habrá variaciones; el 17,4% anticipa un aumento y el 10,5% una caída. En cuanto a los precios de venta, un 66,3% proyecta que aumentarán, en contraste con el 31,4% que espera que se mantengan estables y un 2,3% que estima una disminución.
En el ámbito industrial, el 48,6% de los encuestados califica la situación actual de la cartera de pedidos como normal, mientras que el 48,4% la observa por debajo de lo habitual y solo el 3,0% la considera por encima de lo normal.
Al abordar las razones que justifican la falta de aumento en la producción, la insuficiente demanda interna fue mencionada por el 54,0% de las empresas. Otros factores destacados incluyen la competencia de productos importados (9,9%), la incertidumbre económica (6,7%), problemas financieros (4,2%), escasez de materias primas (4,2%) y demanda externa insuficiente (3,5%).
En cuanto a las proyecciones a corto plazo, un 67,5% de los empresarios industriales no espera cambios en su volumen de producción, mientras que el 19,3% prevé una disminución y el 13,2% anticipa un aumento.
Respecto a la demanda interna, un 63,0% espera que permanezca estable, el 24,3% anticipa una reducción y el 12,7% visualiza un incremento.
Sobre el empleo en el sector industrial, el 81,3% de los empresarios encuestados prevé que la cantidad de empleados no cambiará, un 13,9% estima que disminuirá y un 4,9% considera que habrá un aumento.







