Según la trabajadora, una encuesta realizada entre los residentes indica que aproximadamente el 60% de su salario se destina al alquiler en la Ciudad Autónoma y la provincia de Buenos Aires.
“Recibimos 6.000 pesos por hora, y a pesar de trabajar mucho, debemos cumplir con la exclusividad de nuestro contrato, lo que limita nuestras opciones de empleo adicional”, advirtió.
Además, basándose en los últimos datos del Indec, que estipulan que para pertenecer a la clase media se requiere un ingreso aproximado de 2.600.000 pesos, mencionó que su reivindicación salarial es “un poco más” que esa cifra, considerando su formación académica y los posgrados que continúan cursando en el ámbito sanitario.
“Es crucial que, si logramos esta lucha por una recomposición salarial, también beneficiará a los trabajadores de planta. Además, un análisis reciente indicó que entre 2023 y 2026 hemos perdido 30 puntos en el poder adquisitivo del salario”, afirmó.
Para ella, “la recomposición salarial es el primer paso, es fundamental, pero también es necesario abordar las condiciones laborales, dado que muchas personas evitan especializarse en hospitales públicos debido a estas circunstancias”.
“Confiamos en estas medidas de protesta, ya que en 2022 llevamos a cabo una lucha similar que resultó en un incremento del 100% en los salarios. Por entonces se ganaba una cifra muy baja, pero logramos duplicar ese monto. Creemos que esta es la vía para visibilizar el problema y presionar al gobierno de Jorge Macri y al ministro de Salud, Quiroz”, concluyó.







