El mandatario comentó que “cuando usted construye un indicador desestacionalizado, se arma en función de la historia. Si su economía está teniendo muchos cambios estructurales, los desestacionalizados miden mal”, en alusión a los datos del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE).
Desde la Casa Rosada, interpretan que Milei intentó señalar la volatilidad presente en algunos indicadores ante un contexto de cambios estructurales y múltiples shocks en la economía, sin poner en duda las mediciones.
“Milei dijo que los datos están dando cualquier cosa, pero porque hay mucha fluctuación y mucha variación en la ponderación, no porque está mal la medición. De hecho, no hay ninguna observación al respecto de eso”, expresó un colaborador del presidente.
Asimismo, subrayaron que la intención de la aclaración es resaltar que los procesos que impactan en la economía dificultan el análisis de los indicadores a corto plazo.
“Lo que está diciendo (Milei) es que la economía está recibiendo tantos shocks que todavía no hay una uniformidad. Entonces, hay un mes que hay una subida importante de la actividad, otro que registra una caída y así. Hay como un efecto serrucho, que es a lo que él se refiere con que están dando cualquier cosa”, argumentaron.
Además, comentaron: “No hay un error en la medición y eso no significa que vaya a haber alguna decisión de cambiar la medición o la metodología”.
Las críticas del presidente surgieron después de que el INDEC comunicara que la actividad económica cayó 1,4% interanual en julio y 2,9% respecto a junio en la medición desestacionalizada.
De manera similar, el oficialismo también minimizó la reciente caída del Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) de la Universidad Torcuato Di Tella, que en septiembre experimentó un descenso del 5,9%, alcanzando 1,94 puntos, la cifra más baja bajo la presidencia de Milei. “Es un índice fluctuante. El mes pasado nos dio arriba de los 2 puntos y el mes anterior abajo”, indicó una fuente cercana al despacho presidencial.







