El Banco Central de la República Argentina (BCRA) proporciona una herramienta comparativa de tasas, que permite a los usuarios consultar las condiciones que ofrecen las distintas entidades. Se aclara que las tasas pueden variar según el monto o el plazo, y que los bancos están obligados a informar cualquier modificación.
Con una TNA del 16,50% para las sucursales, el interés generado por $1.000.000 en 90 días es de $40.684,93. Así, al vencimiento, el total recuperado sería de $1.040.684,93, incluyendo capital e intereses. En el caso de la tasa electrónica del Banco Nación, que actualmente se encuentra en 19,50%, el rendimiento para el mismo capital y plazo sería de $48.082,19, resultando en un total de $1.048.082,19 al finalizar el periodo mencionado.
Este análisis demuestra cómo la elección del canal afecta el rendimiento, incluso dentro de la misma institución. La diferencia de tres puntos percentuales en la TNA se traduce en $7.397,26 adicionales en intereses para una inversión de $1 millón durante 90 días. Cabe señalar que este cálculo no considera una renovación automática; si el ahorrista opta por reinvertir el capital y los intereses al vencimiento, el resultado dependerá de la tasa vigente en ese momento.
Asimismo, una tasa nominal actual no asegura el mismo rendimiento en una futura colocación. Es fundamental distinguir entre la TNA y la Tasa Efectiva Anual (TEA), ya que la primera se utiliza para calcular el interés del periodo específico contratado, mientras que la segunda refleja el impacto de la reinversión de los intereses a lo largo de un año.
El BCRA también ofrece un comparador oficial para depósitos online a 30 días y aclara que la tasa puede cambiar de acuerdo con modificaciones en el monto o el plazo. Según los datos recopilados de las principales entidades, el panorama es el siguiente:
Una característica distintiva del plazo fijo tradicional es la posibilidad de conocer el rendimiento en el momento de su constitución. El dinero queda depositado el tiempo acordado y, al llegar la fecha de vencimiento, el banco devuelve tanto el capital como los intereses.
Sin embargo, es importante considerar la falta de liquidez durante el periodo establecido. Si una persona necesita acceder a sus fondos antes de los 90 días, no podrá retirar el dinero de un plazo fijo tradicional como lo haría con una cuenta bancaria común. Por ello, la duración del plazo elegido debe vincularse a las necesidades financieras del ahorrista. Si se invierten ahorros que se requerirán en menos de tres meses, un plazo fijo de 90 días podría no ser la opción más adecuada.
Además, otro aspecto a considerar es la inflación. El rendimiento de una colocación, por sí solo, no permite determinar si el ahorro ha ganado o perdido poder adquisitivo. Para evaluar el resultado real, es necesario comparar los intereses generados con la evolución de los precios durante esos 90 días.







