El ambiente en el encuentro es optimista, aunque con un matiz de cautela. Los ejecutivos resaltan las trayectorias trazadas hasta el momento y consideran que la estabilidad es un pilar fundamental, pero reconocen que el presente aún presenta desafíos que esperan puedan solventarse pronto. Un tema recurrente entre los líderes del sector bancario es la alta tasa de mora en el sistema crediticio, que fue abordado por el vicepresidente del BCRA, quien dedicó ciertos momentos a ello en el primer día de la convención. También se comentaron las privatizaciones y las expectativas que estas generan.
Natalio Mario Grinman, presidente de la Cámara de Comercio y Servicios (CAC), indicó que aunque hay sectores como la minería, el agro y la energía que están prosperando, hay otros que se enfrentan a dificultades. Durante su exposición, afirmó que “este es el rumbo y hay que tratar de bancarlo.” A la pregunta sobre si en las áreas aún estancadas nota una caída del empleo formal, Grinman aseguró que “no vemos que haya una caída estrepitosa en comercio y servicios aunque en construcción la situación es más marcada”. Afirmó que, si bien ha habido cierres de comercios, esto no se traduce en una pérdida masiva de puestos de trabajo.
El presidente de la CAC también subrayó la importancia de incrementar los volúmenes de producción y comentó sobre los cambios en el consumo en los últimos años. Manifestó: “Hasta el 2023, la gente se desprendía rápidamente del dinero y el stock era lo importante pero ahora ya no lo es. Si bien hubo una irrupción de la tecnología en el e-commerce, el comercio con el exterior es solamente el 3%.”
Grinman destacó que “con este modelo nos sentimos cómodos, con no gastar lo que no tenemos, pero Argentina tiene un problema estructural, pensamos que nos salvamos con una o dos cosechas. Estamos bien recomponiendo todo con petróleo, gas y minería. Gobierno disruptivo que vino a hacer esos cambios.” También indicó que existen temas pendientes, como los problemas tributarios y logísticos, señalando: “que hacemos cargo a la nación, pero me pregunto, ¿qué pasa con las provincias?”.
A su vez, Alejandro Bertone, CEO electo de ACA, mencionó que el sector agroindustrial está consolidando su transición hacia un crecimiento efectivo basado en la estabilidad macroeconómica. Según él, el potencial de expansión es considerable y está cambiando la dinámica de los negocios, donde la gestión de la producción se vuelve central por encima de las decisiones financieras. También recalcó los avances en infraestructura, haciendo referencia a la Hidrovía, donde se puede incrementar la carga de barcos en el río Paraná, y a la concesión del Belgrano Cargas, que facilitará el flujo de envíos. “Ya somos una agroindustria que viene acompañada por la estabilidad macro y las regulaciones que van a acompañar la apertura de mercado. Argentina está preparada para cumplir las cuotas con agregado de valor. El campo ya pasó de la estabilidad al crecimiento”, concluyó.
Diego Rivas, CEO de Banco Galicia, comentó que aunque el crédito ha crecido en relación al PBI, aún es necesario multiplicarlo para alcanzar niveles de la región. “La industria se volvió más compleja. Hoy competís con billeteras, Alycs”. En relación al futuro inmediato, señaló que las tasas de interés probablemente se mantendrán en los niveles actuales. Sobre el clima preelectoral, indicó que “el gobierno está haciendo una tarea titánica para tener reservas y llegar mejor preparado”, aunque advirtió que el ambiente político puede generar volatilidad.
Respecto a la mora en el sistema crediticio, que afecta especialmente a las familias, Rivas afirmó que los datos del banco muestran una disminución mensual desde diciembre, sugiriendo que finalizarán el año con una mora más baja. Reconoció que la carga impositiva sobre la tasa activa es muy alta, destacando que “creemos que la baja de tasas impositivas y nominales va a impulsar el crédito”.
Fabián Lombardo, presidente y CEO de Aerolíneas Argentinas, aseguró que la compañía había acumulado pérdidas históricas por cerca de 6.000 millones de dólares durante 16 años de gestión estatal. “A partir de 2024 empezamos a ganar dinero y en 2025 la compañía le devolverá dinero al estado con el pago del Impuesto a las Ganancias, con patrimonio neto positivo”, manifestó.
Sobre la reversión de los balances, explicó que fue un proceso que incluyó la reducción de costos y mejoras en los procesos. “La decisión más difícil fue la reducción de personal, con una baja de 2.200 personas mediante retiros y jubilaciones”, agregó, señalando que el segundo problema a enfrentar eran los procesos burocráticos. También mencionó que hubo una optimización en la renegociación con proveedores y que cerraron más de 20 filiales.







