A diferencia del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que tuvo un avance rápido en comisiones pero perdió contenido clave en su camino hacia el recinto, La Libertad Avanza ha decidido no firmar el dictamen de la comisión hasta tener asegurados los acuerdos y votos necesarios.
Tras cuatro reuniones informativas, el oficialismo ha reconocido la necesidad de ajustar el texto para facilitar su avance. Sin el apoyo de la UCR, el PRO y las bancadas provinciales, La Libertad Avanza no alcanzará la cantidad de votos necesarios, y es precisamente este sector el que ha solicitado los retoques al proyecto. También se han expresado representantes de la industria, como la Unión Industrial Argentina (UIA), quienes hicieron aportes durante las exposiciones en la comisión.
Uno de los aspectos más críticos que se espera modifiquen es la cláusula del ‘Compre Argentino’, implementada inicialmente por la Cámara de Diputados para recibir apoyo. Sin embargo, en el Senado se busca perfeccionarla. Este condicionante establece que los proyectos que se incorporen al régimen deben destinar un mínimo del 20% de la inversión a proveedores locales. Ahora, se solicita que se aclare esta disposición para que haga referencia a bienes transables, es decir, aquellos que pueden ser importados o exportados, dado que la experiencia del RIGI ha mostrado que las empresas han recurrido principalmente a proveedores locales para servicios o mano de obra.
Por ejemplo, en el caso del proyecto minero ‘Vicuña’ en San Juan, que ingresó al RIGI con una inversión de 18.000 millones de dólares, se ha determinado que la construcción de los primeros módulos para vivienda provendrá de China.
Tanto el PRO como la UCR resaltan esta necesidad y demandan la implementación de algún tipo de control o sanción en caso de incumplimiento. Durante el debate en la comisión, la UIA también realizó este reclamo. “Pedimos que ese 20% se aclare para que sea exclusivamente para bienes producidos en el país. Hoy la industria compite en un sector transable a nivel global y estamos a favor de una economía abierta, pero de manera inteligente”, afirmó el presidente del Departamento PyMI y Desarrollo Regional de la UIA, Diego Leal.
El director institucional de SIDERSA, Pablo Cattoni, también se pronunció a favor de esta herramienta, manifestando que su experiencia contribuirá a su perfeccionamiento y defendiendo la posibilidad de que las inversiones se realicen mediante empresas nacionales. La firma ha ingresado al RIGI para la construcción de una planta en San Nicolás de los Arroyos, con una inversión de 300 millones de dólares, y su representante aseguró que todos sus proveedores son argentinos, salvo en el caso de maquinaria importada.
Además, hay quienes proponen elevar el mínimo del ‘Compre Argentino’ del 20% al 30%. Algunas voces en el ámbito legislativo alertan sobre el consumo energético de ciertos proyectos, como los centros de datos, solicitando que se garantice su autoabastecimiento energético. También se plantea que el régimen no se limite solo a nuevas industrias, sino que permita la adhesión de proyectos industriales que generen valor agregado.
Legisladores que responden a gobernadores buscan una mayor participación provincial en los estudios previos necesarios para la autorización de proyectos.
El objetivo del Súper RIGI es atraer inversiones que superen los 1.000 millones de dólares en sectores aún no desarrollados en el país o en etapas experimentales. Algunas de las actividades contempladas incluyen la Inteligencia Artificial, la producción de baterías de litio y la fabricación de vehículos eléctricos.
Para fomentar estos proyectos, el régimen contempla varios beneficios fiscales, como reducciones en el Impuesto a las Ganancias, amortización acelerada de inversiones, menor carga impositiva sobre dividendos, exenciones en derechos de importación y exportación, y reducciones en las contribuciones patronales.







