El acuerdo, conocido como Acuerdo de Liberalización Aérea Sudamericana (ALAS), representa el primer paso de un proceso que, según lo indicado por la Secretaría de Transporte, busca construir “progresivamente” un mercado aéreo regional más cohesionado, dotado de mayores niveles de competencia y conectividad.
Esta iniciativa forma parte de la política de cielos abiertos promovida por el Gobierno de Javier Milei, que tiene como objetivo desregular el sector aerocomercial y facilitar la entrada de nuevas aerolíneas y rutas.
“Las partes expresaron su voluntad de comenzar a trabajar conjuntamente en la construcción de un espacio aéreo regional más integrado, estableciendo las bases para avanzar hacia un esquema de mayor apertura entre los países signatarios”, mencionó la Secretaría de Transporte en un comunicado.
El memorándum incluye el compromiso de promover “la libre prestación de servicios aéreos, incrementar la conectividad regional y fortalecer la integración económica”, con el fin de avanzar de manera gradual hacia “la plena liberalización de los servicios aéreos como un componente esencial del futuro Cielo Único Sudamericano”.
Asimismo, Argentina, Brasil, Chile y Paraguay expresaron su intención de otorgarse “de manera multilateral y recíproca, amplios derechos para la operación de servicios aéreos comerciales”, abarcando todas las libertades del aire reconocidas por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).
Entre estas libertades se incluye la Novena Libertad del Aire, que permite a una aerolínea extranjera realizar vuelos domésticos en otro país, siempre que este derecho sea establecido en futuros acuerdos entre los Estados involucrados.
Desde la Secretaría de Transporte resaltaron que esta iniciativa busca crear condiciones más favorables para el desarrollo del transporte aéreo, beneficiando tanto a los pasajeros como a las economías de la región, al facilitar una mayor conectividad y competencia entre las aerolíneas.
La firma del memorándum no significa la implementación inmediata de todas estas medidas, sino que marca el inicio de un proceso de negociación para definir los acuerdos futuros que darán forma al Cielo Único Sudamericano.







