Con un dólar relativamente estable hasta junio y una mayor apertura comercial, se suman a la lista de productos que ya ingresaban sin control en 2025, como celulares, cervezas, tabaco, ropa y neumáticos, otros artículos sorprendentes que agravan la situación: pañales, máquinas de afeitar, cosméticos, bebidas alcohólicas, termos y camisetas.
Las empresas que operan dentro del marco legal expresan su preocupación no solo por la competencia desleal derivada de la evasión fiscal, sino también por la distorsión de precios y el desincentivo a las inversiones.
Asimismo, alertan sobre los riesgos para la salud y la falta de garantías asociadas a productos contrabandeados, lo que incrementa sus costes en controles de calidad para diferenciarse, dada la reputación que se ve afectada por estos productos que no son sometidos a las inspecciones habituales.
El Gobierno ha tomado en cuenta estas inquietudes y ha intensificado las medidas a través de la Autoridad de Registros de Comercio Argentino (ARCA), Aduana y la Secretaría de Comercio. Este problema fue tan relevante que se llevó a cabo, por primera vez, una conferencia regional organizada por la Cámara Argentina de Comercio, que congregó a representantes del sector público y privado.
Luis Galli, CEO de Newsan, comentó que el contrabando de celulares supera el 40%; en el caso de productos como las maquinillas de afeitar Gillette, oscila entre un 25% y un 30%; en pañales se sitúa en un 15%, y en perfumes supera el 80%. Galli también destacó que todas las industrias, ya sea de fabricación o importación, enfrentan efectos adversos, argumentando que “no existen controles efectivos por falta de voluntad política y equipamiento”, dada la extensión de las fronteras, mayormente utilizadas para el tránsito ilegal desde Brasil, Paraguay y Bolivia.
Ana Vainman, presidenta de la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica (Afarte), añadió que “un tercio de los celulares vendidos en 2025 no fueron producidos en el país ni ingresaron legalmente”, advirtiendo que los derechos del consumidor se ven vulnerados por la falta de garantías en productos ilegales.
María Eugenia Mayans, gerente de Relaciones Gubernamentales de Lenovo/Motorola, indicó que “cada año entran 3 millones de celulares de esta forma”, contrastando con cifras anteriores donde el contrabando representaba entre el 5% y el 10% del total.
El mercado ilegal de cerveza, que ya representa el 40% de las ventas en autoservicios del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), se amplió al de bebidas alcohólicas, donde licores como Johnnie Walker, Jägermeister y Absolut están entre las marcas más afectadas.
Marcela Falasca, directora de la Federación Argentina de Destilados y Aperitivos (FADA), manifestó que “operan fuera de los mecanismos de control y fiscalización, lo que puede conllevar serios riesgos para la salud”, y alertó sobre la competencia desleal que enfrentan las empresas que operan cumpliendo con la normativa y que realizan inversiones responsables.
Según Stanley y Lumilagro, el 50% de los termos comercializados actualmente procede de contrabando, muchos de los cuales son fabricados con metales tóxicos. Ambas empresas han detectado que estos termos se venden incluso en tiendas de aeropuertos y minimercados.
Además, con el fervor por la Selección Nacional, se estima que el 70% de las camisetas que se ofrecen en la calle son falsificadas, según la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad, con precios que rondan los $35.000, en contraposición a los costos oficiales que oscilan entre $150.000 y $250.000.
Francisco Morello, de Adidas, destacó en la conferencia que las ventas de productos falsificados han aumentado un 6,5% en el último año, indicando que muchos quioscos han sido reconvertidos en







