El cuerpo de Agustina fue hallado tres días después del hecho en la vivienda de un amigo, quien no se encontraba presente en ese momento.
Los especialistas del Laboratorio Regional de Genética Forense de Bariloche presentaron, el 3 de agosto de 2022, los resultados de los análisis realizados a la joven, en los que se detectó el ADN de Parra, de 38 años.
Silvana Capello, madre de la víctima, relató que al recibir la noticia del asesinato, viajó desde Santa Rosa a Cipolletti, con la certeza de que no había sido un robo y que Parra estaba involucrado. “Él fue quien me llamó para decirme que Agustina había sufrido un robo”, recordó. Su relato acerca de la conversación generó preocupación: “Estaba muy tranquilo cuando me contactó. Me dijo: ‘Hola, soy Pablo, el vecino de Agustina’, y todo lo presentó de manera extraña, mientras mi hija estaba en una situación crítica. Me pareció muy fría su reacción, no mostraba ningún tipo de conmoción ante lo que había acontecido en su casa, y no le creí”.
Durante el juicio, tanto la querella como la fiscalía resaltaron la validez de las pruebas en contra de Parra, a pesar de que él se declaró inocente. “A pedido de mis abogados, hablo ahora. Soy inocente y voy a explicar por qué. Entregué lo más importante, mi ADN. Agustina se defendió, y esa es la prueba de mi inocencia”, sostuvo.
No obstante, el fiscal afirmó que Parra no aceptó el fin de la relación con Fernández, lo que lo llevó a cometer el homicidio. “Estaba obsesionado con ella”, aseguraron las amigas de la víctima.
Tras ocho días de declaraciones y la evaluación de las evidencias presentadas, el jurado declaró a Parra culpable de femicidio por unanimidad, imponiéndole la pena de prisión perpetua.







