Dentro del mercado local, se observó un aumento en el valor del dólar, que estuvo influenciado por la apreciación global de la moneda estadounidense, enmarcada en la expectativa de un incremento de tasas por parte de la Reserva Federal. Este fortalecimiento del dólar se tradujo en un incremento del índice DXY (Dollar Index), que alcanzó los 101,39 puntos frente a una cesta de monedas principales, marcando su nivel más alto desde marzo de 2025.
En este contexto, el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires experimentó una caída del 0,9%, situándose en 3.248.427 puntos. Asimismo, los ADR y acciones argentinas que cotizan en Wall Street también estuvieron a la baja, lideradas por Edenor (-4,4%) y Banco Macro (-3,4%).
El Nasdaq, que refleja en gran medida el desempeño del sector tecnológico, perdió un 2,2%, mientras que el S&P 500 se redujo en un 1,4%. El Dow Jones de industriales, con menor exposición a la tecnología, retrocedió un leve 0,1%.
Los bonos soberanos en dólares, tanto Bonares como Globales, mostraron un promedio de caída del 0,3%, y el riesgo país de JP Morgan aumentó 13 unidades, alcanzando los 433 puntos básicos.
El Nasdaq experimentó una nueva fuerte caída, aunque las acciones de SpaceX lograron un incremento del 1%, elevándose a USD 156,11, logrando así romper una seguidilla de tres caídas. Previamente, los títulos de la compañía espacial de Elon Musk habían estado a punto de hacer que su capitalización bursátil descendiera por debajo de los 2 billones de dólares.
La venta masiva de acciones de las empresas surcoreanas SK Hynix y Samsung Electronics reveló las creciente inquietudes respecto a las elevadas valoraciones en el sector de inteligencia artificial, observando caídas superiores al 12% en sus acciones, lo que arrastró al índice bursátil Kospi Composite a una pérdida significativa del 10%.
El descenso en la bolsa centró la atención en los resultados de Micron, que se esperan para el miércoles y que serán cruciales para evaluar la demanda de memorias. Las acciones de este fabricante de chips cayeron un 13,2% después de alcanzar un máximo histórico el lunes.
En medio de todo esto, se registraron avances en las conversaciones de paz y nucleares entre Estados Unidos e Irán. Los futuros del crudo Brent (USD 77,15 por barril) y WTI (USD 73,37) para agosto disminuyeron menos del 1%, tras la emisión por parte de Estados Unidos de una exención de 60 días a las sanciones petroleras impuestas a su adversario.
“La Reserva Federal provocó un cambio significativo la semana pasada al adoptar una postura más inclinada hacia la inflación, insinuando que el próximo paso será un aumento en la tasa de política monetaria”, explicó un analista del sector.
“En el ámbito corporativo, las grandes empresas y el sector de semiconductores sintieron el impacto de una fuerte rotación y el desarme de posiciones apalancadas, con un desplome del 12,1% en Micron que afectó a los futuros del Nasdaq y opacó otros anuncios tecnológicos”, señaló una especialista en inversiones.
“Luego de un importante rebote del Merval en dólares impulsado por una mejora en los márgenes bancarios, y considerando que los ADR financieros aún se encuentran alejados de sus picos históricos, la corrección en los bancos podría representar una oportunidad genuina a mediano plazo, aunque requiere de selectividad y un seguimiento de la morosidad. El sector energético continúa siendo el refugio más sólido, mientras que los bancos ofrecen una opción de recuperación con mayor riesgo. Una estrategia balanceada, con energía como núcleo y bancos como apuesta táctica, podría ser más prudente que concentrarse en un único sector”, sostuvo un líder en estrategia de inversiones.
“En los mercados bursátiles está emergiendo un giro en el liderazgo del rally: tras meses en los que las compañías tecnológicas dominaban, ahora se está observando una rotación hacia sectores más cíclicos como el industrial, financiero y de materiales, mientras el desempeño de las megacaps tecnológicas se vuelve menos robusto”, se destaca en un reporte de análisis sectorial.
Los analistas sugirieron que para la renta fija soberana en dólares, la reclasificación a “B-” brinda un potencial de compresión adicional de entre 80 y 100 puntos básicos; optando por convexidad en los tramos más largos con GD35 y GD41, complementadas con AO27 o BPOC7 para gestionar la volatilidad, mientras que evitan los bonos 2029-2030 por su escaso atractivo relativo.
“El mercado seguirá observando de cerca cómo avanzan las negociaciones sobre el acuerdo entre Estados Unidos e Irán, especialmente en lo que respecta al restablecimiento de la navegación por el estrecho de Ormuz”, añadió otro analista de carteras.
El dólar se transaccionó al alza en todos los segmentos del mercado, en una jornada financiera marcada por la tensión externa provocada por las bajas bursátiles. En el segmento de contado, con un volumen de operaciones de 645,7 millones, el dólar mayorista se incrementó diez pesos o 0,7%, alcanzando los $1.471,50, el valor más alto desde el 2 de enero ($1.475).
“El aumento fue impulsado por la misma dinámica de demanda observada en las jornadas anteriores, a la cual se sumó la demanda de fin de mes. Esto permitió que la cotización rompiera nuevamente los máximos de junio”, detalló un experto del sector.
El tipo de cambio oficial registró un incremento de 63,50 pesos o 4,5% en junio, y se ajustó en 16,50 pesos o 1,1% en 2026. El Banco Central estableció un límite superior en su régimen cambiario de $1.796,13, que deja al dólar mayorista a 324,63 pesos o 22,1% de ese umbral.
En el Banco Nación, el dólar al público creció diez pesos o 0,7%, alcanzando los $1.490 para la venta, el precio más elevado desde el 12 de enero. El Banco Central reportó que, en instituciones financieras, el dólar minorista promedió $1.491,13 para la venta y $1.439,41 para la compra.
Asimismo, el dólar blue también aumentó diez pesos o 0,7%, alcanzando los $1.505 para la venta, lo que representa su nivel más alto desde el 20 de enero. A lo largo de junio, el dólar informal ha registrado un incremento de 75 pesos o 5,2%.
Las cotizaciones bursátiles, implícitas en activos operados simultáneamente en el mercado local y en el exterior, también se elevaron: el MEP superó los 1.500 pesos y el “contado con liquidación” subió un 1,5% a $1.553,49, alcanzando su máximo desde el 17 de diciembre del año anterior.
El Banco Central absorbió USD 20 millones en su intervención cambiaria del día, mientras que las reservas internacionales brutas disminuyeron en USD 38 millones, situándose en USD 47.469 millones, debido a una caída del 1,4% en el oro, que se cotiza a USD 4.140,30 la onza.







