Aunque Patricia Bullrich estaba presente, la transmisión oficial no la mostró en ningún momento durante el Tedeum. Este desdén se revirtió cuando tampoco tuvo visibilidad en el Cabildo, y se intentó compensar al ubicarla en el balcón de la Casa Rosada, en medio de Milei y otros funcionarios.
Bullrich enfrenta una serie de desafíos en el contexto del Gobierno. Se manifestó abiertamente en contra del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, exigiendo explicaciones sobre las inconsistencias en su declaración jurada. Sin embargo, su preocupación va más allá de ese conflicto, sintiéndose menospreciada por Karina Milei, la hermana del presidente.
A pesar de seguir integrando la mesa política y asistir a las reuniones de gabinete, Bullrich ha visto disminuir su influencia desde que dejó su cargo como ministra de Seguridad, un rol que ocupó hasta diciembre de 2025. Su estilo personalista no es bien recibido entre los seguidores de Milei, lo que se ha manifestado en gestos que ella, por ahora, elige ignorar.
Bullrich no oculta su aspiración de ser candidata a nivel nacional, dejando entrever que una postulación a la jefatura de Gobierno no la entusiasma, a pesar de tener un perfil que podría competir con Jorge Macri.
En este contexto, y ante el deterioro de Adorni, se están considerando figuras alternativas más “leales”, como Sandra Pettovello, Luis Caputo o Federico Sturzenegger, quienes carecen de experiencia electoral pero podrían contar con el respaldo de Milei en una elección.
A medida que transcurre el tiempo, Bullrich evita confrontaciones. No considera beneficioso enfrentarse a los Milei ni agravar una crisis que podría ser percibida como culpa suya por la misma opinión pública que la ve como una de las dirigentes con mejor imagen.
Respecto a su ausencia en el Cabildo, Bullrich asegura que no supo que debía asistir, y que se dedicó a saludar en la Plaza de Mayo, decisión que tomó para no interrumpir un momento que consideraba no le correspondía. “No fue algo que le hicieron con mala onda”, comentaron aquellos allegados a la senadora, contrastando con la versión de un conocido que aseveró que se le impidió la entrada.
Asistió a la reunión de Gabinete, poco más de dos semanas después de haber sido interrumpida por Milei en una sesión previa. Sin embargo, en esta ocasión, su voz no se escuchó; estuvo atenta al análisis económico del presidente. No es este el escenario preferido por Bullrich, quien prefiere las reuniones de mesa política donde se discuten temas más concretos y actuales.
En contraposición a Bullrich, el Tedeum representó un revitalizante punto de inflexión para Santiago Caputo, asesor del presidente, que por primera vez formó parte de la ceremonia tras recibir una invitación de Milei. Esto se interpretó como un gesto para calmar las tensiones con Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados. Para contribuir a la armonía, Caputo se mostró cordial con Lule Menem en la Plaza.
Caputo disfrutó del momento, luciendo un estilo muy similar al de Thomas Shelby, el protagonista de la serie británica “Peaky Blinders”, mientras caminaba cerca de Adorni y la secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzábal Murphy. Se despojó de su boina y abrigo al sentarse en la Catedral.
La imagen más destacada ocurrió en el balcón, donde Caputo, junto a Karina y Javier Milei, fueron fotografiados como en tiempos pasados, cuando se les conocía como el “Triángulo de Hierro”, en un momento que contrasta con la tensión interna actual. Caputo se mantiene activo en redes, además de sus publicaciones que reflejan comentarios o reflexiones sobre películas o series que podrían tener traducción en la situación política del Gobierno.
Su último post, donde exalta la figura de Jon Snow, el célebre personaje de “Game of Thrones”, subraya su filosofía: “Siempre debe ponderarse la actitud con la que el personaje afronta los problemas que tiene por delante. Dicho de otro modo, los valores o principios sobre los que decide actuar. Por eso, el mejor personaje de GoT es Jon Snow. Actúa guiado por el honor, el deber, la moral y los principios que han hecho grande Occidente.” Este mensaje ha suscitado especulaciones sobre su conexión con la actual dinámica del Gobierno.







