Durante la conversación con un equipo periodístico, Zanatta afirmó: “La Iglesia siempre ha advertido sobre las potencialidades positivas de los cambios tecnológicos, que sin duda existen, pero también sobre los riesgos de su humanización”.
El ensayista, de 63 años, indicó que el documento del Papa debe ser interpretado como “un mensaje pastoral que va dirigido a los fieles y, si se quiere, a toda la humanidad”. Sin embargo, añadió que es fundamental “realizar una lectura del tipo política actualizada, que es válida tanto para Argentina como especialmente para Estados Unidos, el país del Papa”.
Zanatta destacó que el texto papal no se limita a enumerar peligros, sino que también insta a una reflexión profunda acerca del impacto social y político de las nuevas tecnologías. “Todos sentimos que se ha creado y se está intensificando una especie de tecnocratización del poder”, advirtió.
En su análisis, subrayó que las grandes figuras empresariales del sector tecnológico no solo poseen un enorme poder económico, sino también vasto conocimiento e información sobre la sociedad. “Esto amenaza con desequilibrar el frágil equilibrio democrático entre la soberanía popular y el poder tecnocrático”, apuntó.
El especialista expresó que el riesgo que representa la tecnocracia es tan grave como el del populismo: “Si nos inclinamos demasiado hacia el lado popular, encontramos el populismo, y del otro lado está la tecnocracia”, resumió.
Zanatta relacionó la advertencia del Papa con lecciones del pasado: “Creo que León XIV quiso señalar los peligros de la tecnocracia”.
Además, destacó que el proceso de concentración de poder es especialmente marcado en Estados Unidos: “Lo que estamos viendo en Estados Unidos, al igual que en muchos otros países, se fundamenta en una hiperdemocracia. La noción es que el presidente es el único elegido por el pueblo y, por lo tanto, todos los demás poderes deben estar subordinados a la decisión del presidente”.
El historiador aclaró que en ese país existe una doctrina sustentada en la supremacía del presidente, lo que, desde su perspectiva, conduce a una “democracia iliberal”. “Falta un equilibrio liberal en la democracia, siendo el liberalismo capaz de establecer instituciones que limiten el poder absoluto del presidente”, resaltó.
Zanatta alertó que las tecnologías emergentes, controladas por un reducido grupo, pueden facilitar esta concentración de poder y debilitar los controles institucionales: “Estas tecnologías, que actualmente están en manos de unos pocos, pueden favorecer la concentración de poderes que generan democracias iliberales”.
También analizó la relación entre la Iglesia y el poder político, enfocándose en el contexto argentino y en el Papa Francisco. En este sentido, consideró que el gobierno nacional actuó “inteligentemente al no confrontar” tras el discurso del arzobispo Jorge García Cuerva durante el Tedeum de este lunes.
Zanatta opina que el mensaje de la Iglesia sigue siendo relevante para los fieles, aunque debe separarse del ritual político nacional: “El mensaje de la Iglesia es muy pertinente e importante para los fieles y aquellos que quieran escucharlo, pero mezclarlo con el ritual civil de la nación es completamente insano. En ninguna república laica y moderna esto sucede”.
Finalmente, sugirió que “sería beneficioso para la Iglesia alejarse más del poder político”, en un ámbito global marcado por la decadencia del esfuerzo multilateral y la concentración de poder.







