Como parte de este proceso, los tres hijos de Gutiérrez fueron sometidos a pruebas de ADN, aunque el enfoque investigativo se ha intensificado sobre el hijo mayor, quien había tenido conflictos previos con ella. La principal línea de investigación está vinculada a rastros biológicos hallados en la escena del crimen, en la vivienda ubicada en la calle Isaac Estrella. Los peritos están llevando a cabo un análisis de ADN para determinar si los restos corresponden a uno de los hijos de la docente o a otra persona que pudiera haber estado presente en la casa.
La relación entre madre e hijo mayor se había deteriorado con el tiempo. Fuentes cercanas al caso sugieren que el sospechoso podría estar lidiando con problemas relacionados con el consumo de drogas. Estas circunstancias han reforzado la hipótesis de un homicidio agravado por el vínculo, según reportes de Los Andes.
La investigación también considera la posibilidad de que el autor del crimen intentara crear una escena que simulara un robo, con el fin de desviar la atención de las autoridades, según la información oficial disponible. La investigación corre a cargo de los fiscales Facundo Garnica y Carlos Alberto Giuliani, bajo la supervisión de Mariano Carbajal, fiscal en jefe.
Las pruebas preliminares han descartado la teoría de una muerte accidental o un incidente doméstico, redirigiendo la causa hacia un homicidio agravado por la relación familiar. Asimismo, no se han encontrado testigos directos ni pistas de movimientos inusuales alrededor de la vivienda en las horas previas al asesinato, lo que complica la recopilación de evidencia directa.
Margarita Iris Gutiérrez fue hallada fallecida en su hogar, con signos evidentes de violencia y con quemaduras en el torso y la cabeza, en una galería interna entre la cocina y la cochera. El descubrimiento del cuerpo ocurrió alrededor de las 9:30 del martes 20 de mayo, tras recibir una alerta al 911 de una vecina que notó que la puerta de la casa permanecía abierta desde hace bastante tiempo.
La situación de la víctima fue complicada para los peritos, quienes desearon determinar si las lesiones principales se produjeron antes o después de que se iniciara el fuego. Margarita, reconocida como una educadora respetada en la comunidad, fue localizada por la policía que entró al inmueble tras la denuncia de la vecina preocupada. En el operativo intervinieron también Policía Científica, un médico forense y personal del Ministerio Público Fiscal, quienes realizaron las primeras evaluaciones.







