La joven, Brisa, ahora de 27 años, espera un juicio mientras se encuentra embarazada y se prepara para la llegada de su primer hijo.
De acuerdo con documentos judiciales, la madre de Brisa, Carpena, está acusada de abuso coactivo, ya que supuestamente facilitó el contacto entre su hija y Funes. En los informes se indica que Carpena alentó a la menor a asistir a encuentros con el productor, a pesar de tener conocimiento de que estos incluirían “relaciones sexuales no consentidas”, permitiendo así que Funes consumara los abusos y evitando que se detuvieran, lo que va en contra de su deber de protección como madre.
Carpena se encuentra actualmente en detención debido a que, tras los encuentros, amenazó a Funes con denuncia a través de mensajes de extorsión en los que solicitaba importantes sumas de dinero. No obstante, su condena será concluida pronto, lo que le permitirá recuperar la libertad.
Por otro lado, a Funes se le atribuyen cargos de “abuso sexual con acceso carnal en tres ocasiones, entre 2013 y 2014”, en diversas ubicaciones de la Ciudad de Buenos Aires, cerca de teatros donde él representaba obras. Estos incidentes habrían tenido lugar a lo largo de un período de entre tres a seis meses, utilizando violencia y amenazas.
El abogado querellante, Héctor Koffman, expresó: “La justicia a medias no es justicia; Brisa ha atravesado un infierno. Lamentamos que no se haya impuesto prisión preventiva a Sandra Carpena en esta causa, pero continuaremos trabajando para llegar pronto a juicio oral y lograr una condena”.
Además, Koffman hizo hincapié en que “si no hubiera existido el abuso, no habría tenido lugar la extorsión sufrida por Funes a manos de Sandra Carpena”.
El documento judicial detalla que tras un primer encuentro en una sala de la obra ‘Pato a la Naranja’, Carpena organizó una segunda reunión minutos después, en la cual la joven y Funes cenaron solos en un restaurante. Después de esto, sin que la víctima lo supiera, fueron a un hotel donde él la habría forzado a mantener relaciones sexuales no consentidas, advirtiéndole que si se negaba, no podría volver a ingresar al teatro ni desempeñar el trabajo que le apasionaba.
En un pasaje del documento se afirma que “Funes la obligó a ingresar, la tomó fuertemente del brazo y, de manera agresiva, la forzó a practicarle sexo oral”.







