Mayormente ajeno a estas exigencias, el presidente se alista para reaparecer públicamente, tras una semana sin actividad oficial, con una visita “sorpresa” a una destacada universidad privada, cuya identidad se busca mantener confidencial desde el Gobierno. El lunes, a las 9, ascendió a la tribuna para dar una charla sobre economía a los estudiantes, acompañado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
En la agenda también se incluye otra disertación programada para el martes a las 11:30, centrada en la inserción laboral y la perspectiva de la macroeconomía actual, así como el potencial productivo de Argentina, en un evento organizado por la Bolsa de Valores en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA).
“Si bien es más de la micro, el quilombo hace ruido. Es todo muy complicado. Javier (Milei) no interviene y es el único que puede resolver esto de manera definitiva”, advirtió una fuente oficialista con evidente preocupación.
Una percepción similar se encuentra entre diversos integrantes del Poder Ejecutivo, que reconocen que las fricciones entre Caputo y los primos Menem —colaboradores de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei— se intensifican diariamente.
Al día siguiente de que Caputo sugiriera, con notable ironía, resolver el conflicto “a los tiros”, un funcionario expresó su asombro por “el nivel de odio” reflejado en los mensajes en redes sociales y la deliberada exposición de la situación. “Han planteado una interna a cielo abierto. No respetan ni las formas. Han perdido credibilidad. También el poder de generar noticias positivas y están actuando de esta manera”, se comentaba desde el sector alineado con Santiago Caputo.
Desde el entorno de Karina Milei consideran que la relación alcanzó un punto de quiebre durante los meses previos a las elecciones de septiembre de 2025, cuando los representantes de Las Fuerzas del Cielo no fueron incluidos en las listas bonaerenses. “No los ubicaron en las listas y empezaron a generar tensión en todo”, afirmaron.
El domingo por la mañana, tras una interacción marcada en redes sociales donde diversos referentes del ecosistema virtual comentaron el episodio, Martín Menem envió un mensaje de WhatsApp al bloque para aclarar la situación, distanciándose de la cuenta -ya no activa- que le atribuían, @PeriodistaRufus. “Es una canallada de algún mala leche. Canallada sofisticada por cierto. Mucho cálculo”, definió ante su círculo cercano.
“Menem dio una explicación ridícula”, se pronunciaron algunos.







