Este cambio en la estrategia de Machado es notable, dado que, poco después de su extradición en noviembre, se había declarado “no culpable” ante el juez Bill Davis y esperaba un juicio por jurados. Sin embargo, tras seis meses de encarcelamiento en un penal de Oklahoma, el antiguo financista de la campaña “Avanza Libertad” de 2019 ha alterado su enfoque.
Los documentos que respaldan el acuerdo legal fueron presentados esta semana en la corte y permiten a Machado evitar un juicio por jurados. Un aspecto clave de la nueva acusación es la eliminación del cargo de narcotráfico que había sido el núcleo de la imputación original.
La audiencia para formalizar el cambio de declaración está programada para el lunes en los tribunales federales de Texas, en el marco del caso United States v. Mercer-Erwin et al. En este mismo proceso judicial, la colaboradora de Machado, Debra Lynn Mercer-Erwin, fue condenada a 16 años de prisión el año pasado.
De acuerdo con los documentos que evidencian su culpabilidad, a los que tuvo acceso el medio, Machado admitió haber llevado a cabo un esquema fraudulento relacionado con la venta de aeronaves que realmente eran “invendibles”. Junto a su socia y otros cómplices, logró captar enormes depósitos de inversionistas por aviones cuyo verdadero dueño eran aerolíneas como Air India, All Nippon Airways y una compañía privada en China, las cuales no estaban disponibles para la venta.
Machado ilustró su operativa delictiva con tres casos específicos: uno en septiembre de 2019, relacionado con una aeronave de China; otro en febrero de 2019, con un avión de All Nippon Airways desde 2010 y registrado en Japón; y un tercero en noviembre de 2020, que involucraba una aeronave de Air India, por la cual se firmó un contrato por un depósito reembolsable de 5 millones de dólares. De esa suma, 550 mil dólares fueron transferidos a cuentas de Machado para usos ajenos a la transacción.
La trama, según lo reconocido por el rionegrino, operaba a través de las firmas South Aviation Inc y Pampa Aircraft Financing en Florida, en conjunto con Wright Brothers Aircraft Title, una empresa de Oklahoma City que actuaba como agente de depósito en garantía y compartía recursos y personal con Aircraft Guaranty Corporation de Texas, que es propiedad de Mercer-Erwin.
Aunque el acuerdo se enfoca en los delitos económicos que Machado cometió en EE. UU., la conexión con el ámbito político subyace como un telón de fondo en este escabroso caso.







