Este fenómeno es el resultado inmediato de la supresión del impuesto interno, conocido como impuesto al lujo, que dejó de ser aplicable el 1 de abril. Esta medida permitió que los vehículos cuyo costo superaba los $103 millones disminuyeran automáticamente entre un 12% y un 15%, generando un efecto secundario en los autos situados en la franja de precios inmediatamente inferior.
Las pickups medianas, especialmente aquellas con mayor equipamiento, se encontraban dentro de este mismo intervalo de precios, con modelos que incluso alcanzaron costos superiores a los $105 millones hasta marzo. Un claro ejemplo fue la Volkswagen Amarok, cuya versión de alta gama, la BlackStyle V6, se ofrecía a $105.156.800, mientras que las versiones Extreme y Hero V6 tenían un precio de 104.830.350 pesos.
Volkswagen lideró este ajuste de precios, al estar en la parte alta de la lista. Esta marca realizó una primera reducción en abril seguida de otra de similar magnitud en mayo. Sin embargo, no fue la única en adaptar sus precios en este periodo, en un esfuerzo por ajustarse a la nueva realidad del mercado y la fuerte competencia de las SUV importadas de precios comparables.
Ford implementó una reducción del 5% este mes en algunas versiones de la Ranger, incluyendo la XLS 2.0, la nueva Ranger Black y todas las variantes V6. Esto había sido precedido por un ajuste similar en abril, que afectó a otros modelos como la XTL 4×4 V6.
Por su parte, Stellantis continuó su estrategia de precios con una nueva bonificación de $1.700.000 para las versiones RAM Dakota, tanto Warlock como Laramie, replicando una mejora que ya se había realizado en marzo para la variante Endurance de Fiat Titano.
Nissan también adoptó una política de descuentos en mayo para algunas versiones de Frontier, aplicando recortes que variaban entre el 2% y el 9%.
Cabe mencionar que los precios de las pickups de trabajo, como las de chasis y cabina simple de Toyota Hilux, Chevrolet S10 y Ford Ranger, permanecieron sin cambios. Las variaciones en precios se concentraron en las versiones de doble cabina.
Aunque la Frontier actualmente no se produce en el país, las unidades disponibles en concesionarias corresponden a la producción realizada hasta octubre de 2025 en Santa Isabel. La nueva generación de esta pickup se importará desde México en el segundo semestre del año, aunque mantendrá su configuración original.
De las 10 versiones disponibles hasta ahora, cinco cuentan con bonificación en el mes de mayo, siendo la Frontier X-Gear 4×4 la que experimentó la mayor disminución, con un 9%, lo que se traduce en $5.437.845, alcanzando un precio final de 54.982.655 pesos.







