La desaceleración de la inflación en Argentina está reconfigurando el panorama financiero, impactando negativamente en la rentabilidad y atractivo del plazo fijo tradicional, que pierde su histórica supremacía como opción de ahorro automática.
Un punto de inflexión clave fue la eliminación de la tasa de interés mínima obligatoria por parte del Banco Central, lo que generó un mercado más heterogéneo y volátil. Los bancos ahora fijan libremente sus tasas, resultando en ofertas muy diferenciadas y una tendencia general a la baja en los rendimientos.
Ante este escenario, los ahorristas se dividen: algunos mantienen la fidelidad al plazo fijo por su estabilidad y sencillez, mientras que un grupo creciente migra hacia alternativas que ofrecen mayor potencial de rendimiento o liquidez, como billeteras virtuales, Fondos Comunes de Inversión (FCI) de money market o la compra de dólares financieros (MEP/CCL).
Finalmente, el texto presenta una tabla de la Tasa Nominal Anual (TNA) vigente al 7 de mayo para depósitos a 30 días en las principales entidades bancarias, confirmando la tendencia a la baja, con tasas que oscilan entre el 15% y el 19,5%.







