El audio, grabado durante una reunión del Consejo Asesor del Arma Submarina entre el 29 y 30 de abril de 2017 en la Escuela de Submarinos y Buceo, ha revivido cuestionamientos sobre las condiciones del ARA San Juan en los meses previos a su hundimiento. Este juicio busca establecer las responsabilidades en torno a la salida de la nave para su última misión, en particular la de cuatro exoficiales superiores de la Armada Argentina: el contralmirante retirado Luis Enrique López Mazzeo, el capitán de navío destituido Claudio Javier Villamide, el capitán de navío retirado Héctor Aníbal Alonso y el capitán de fragata retirado Hugo Miguel Correa.
La sesión, que se extendió por más de diez horas con breves recesos, fue transmitida a través de la plataforma Zoom del Poder Judicial, dado que dos de los abogados querellantes participaron a distancia. En el audio, el capitán Fernández se refiere al estado del ARA San Juan siete meses antes del hundimiento: “El estado actual de la unidad es operativo con una profundidad limitada a 100 metros, una velocidad autoimpuesta a máxima etapa 3 y como importante la indiscreción del ruido de la línea de eje al momento de parar máquinas”, menciona el comandante, quien falleció junto a su tripulación.
La grabación fue presentada por el capitán de navío Villamide en el marco de su declaración indagatoria. Se ha afirmado que la reunión fue convocada por el capitán de navío Gabriel Attis y reunió a 21 oficiales submarinistas, incluidos los comandantes de los submarinos ARA Salta y ARA San Juan. El objetivo fue discutir el reemplazo de la clase de submarinos existentes por unidades de sexta generación, además de realizar un diagnóstico detallado sobre el ARA San Juan.
Durante la conversación, el capitán Fernández también explicó las actividades emprendidas por el ARA San Juan en los primeros meses de 2017, las cuales incluyeron un crucero en enero, pruebas de capacidad de baterías durante un lapso de dos semanas y una participación de ocho días en un ejercicio conocido en la Armada como Coflomar, junto a adiestramiento con aeronaves y un lanzamiento de torpedo de práctica, así como el traslado desde Mar del Plata a Puerto Belgrano, una operación que duró tres semanas.






