El ministro de Economía, Luis Caputo, participó en un encuentro trascendental en la provincia de Córdoba, donde se abordó un análisis exhaustivo del presente y el futuro de la nación. Al inicio de su alocución, el titular de la cartera económica brindó una respuesta a la interrogante que concita la atención de inversores y ciudadanos argentinos: «¿Por qué en esta ocasión la transformación será perdurable?». Según el funcionario, la República Argentina atraviesa un momento crucial, dado que, por primera vez en un siglo, existe una firme determinación política de no exceder los gastos respecto a los ingresos.
En opinión del ministro Caputo, la distinción fundamental con planes precedentes radica en que, en la actualidad, el reordenamiento económico no obedece a una imposición coyuntural derivada de una crisis, sino a una convicción inalterable del Presidente. “Esta constituye la primera vez que contamos con un presidente con la voluntad política necesaria para establecer el orden macroeconómico”, aseveró el ministro ante una audiencia compuesta por un nutrido grupo de empresarios. Adicionalmente, subrayó que el equipo de gobierno carece de aspiraciones políticas individuales, enfocando su misión en la contribución a la metamorfosis del país.
Caputo ratificó los logros alcanzados por la administración libertaria.
El ministro aseguró que, tras dos años de gestión, es posible exhibir resultados concretos que respaldan la orientación adoptada. Hizo referencia a la consecución de una reducción del gasto del 30% en términos reales por parte del Gobierno, así como la eliminación del déficit fiscal en un lapso temporal de apenas un mes. Asimismo, enfatizó la significativa desaceleración de la inflación. “Hemos consolidado un proceso de desinflación que transitó desde el 211% en el ejercicio 2023 al 32%”, declaró.
En lo concerniente a la actividad económica, Caputo puntualizó que la economía ha experimentado un crecimiento acumulado del 10,3% en los últimos dos años, encontrándose en un punto máximo de actividad. Con base en los datos presentados, estas medidas han propiciado un impacto social positivo de considerable magnitud. “Hemos logrado rescatar de la pobreza a más de 11 millones de argentinos”, destacó, si bien reconoció que aún resta un extenso recorrido para alcanzar el bienestar integral de la nación.
Caputo expuso el papel que desempeñará la reforma laboral.
Uno de los aspectos que mayor interés suscitó fue la pormenorización de la reforma laboral. El ministro Caputo detalló que el propósito fundamental reside en mitigar el temor de las empresas a la contratación de personal. Hizo hincapié en la introducción del «régimen de nuevo empleo», el cual implica una disminución sustancial de los aportes que deben efectuar los empleadores. “Lo hemos reducido de 18 a dos puntos… hemos logrado una disminución cercana al 90%”, explicó en relación a este beneficio cuya vigencia se extenderá por cuatro años.
El ministro reiteró enfáticamente que la competitividad no se alcanza mediante la devaluación de la moneda, sino a través de la supresión de la carga estatal sobre el sector privado. “La competitividad se obtiene desde el ámbito público, mediante la reducción de impuestos y regulaciones, y desde el sector privado, a través de la inversión”, conceptualizó. De acuerdo con sus estimaciones, el Gobierno está «reintegrando» al sector privado aproximadamente 17.000 millones de dólares anuales como resultado de la eliminación de gravámenes.
Libertad para los consumidores y optimismo respecto al RIGI.
Caputo concluyó su discurso con una firme definición ética sobre la modificación del paradigma. Calificó el sistema precedente como «inmoral, injusto e ineficiente», debido a que obligaba a los ciudadanos a adquirir productos onerosos y de calidad deficiente con el fin de resguardar a un número reducido de actores. Para el ministro, el nuevo sendero busca promover la libertad de elección y la eficiencia económica en todos los estratos sociales.
Finalmente, manifestó su optimismo ante la profusión de inversiones que están ingresando a través del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), con solicitudes que ascienden a casi 70.000 millones de dólares. “Estamos transitando de un modelo inmoral, injusto, regresivo e ineficiente hacia un modelo equitativo, moral y eficiente”, concluyó. En la perspectiva del ministro Caputo, si el sector público y el sector privado colaboran mancomunadamente, Argentina se erigirá como el país con mayor crecimiento a nivel global durante las próximas tres décadas.







