Mariano Cúneo Libarona presentó su renuncia al Ministerio de Justicia este miércoles, tras varios meses manifestando su deseo de dejar el Gabinete. El exministro se reunió con el presidente Javier Milei en Olivos durante la mañana, donde se acordó su salida. Su cargo será ocupado por Juan Bautista Mahiques. No obstante, horas después de confirmarse la noticia, el funcionario ofreció declaraciones explicando los motivos de su dimisión.
«Consideraba que mi ciclo había concluido. Necesito dedicarme a asuntos personales, oxigenarme y reconstruirme mentalmente. Existen limitaciones, como no poder asistir a un partido de fútbol o no poder ver a mi nieto y al dentista», argumentó el exfuncionario.
En este contexto, reveló que desde que asumió la titularidad del Ministerio de Justicia ha experimentado dificultades para conciliar el sueño, requiere medicación y ha perdido 14 kilogramos, como consecuencia de la intensidad de su labor. «Impulsé la Ley de Ausencia, la Ley de Menores, organicé el INADI y la implementación del sistema acusatorio. Creo que el camino ya está trazado, el terreno está sembrado», agregó.
La reticencia del Gobierno a aceptar la renuncia
En octubre de 2025, el Gobierno había logrado persuadir a Mariano Cúneo Libarona de permanecer en su cargo, luego de que este pusiera su renuncia a disposición. Esta situación se repitió en la jornada de hoy, aunque en esta ocasión prevaleció la firmeza del ahora exministro de Justicia.
«Ellos no deseaban mi partida, hasta el día de hoy se oponían. Me encomendaron tareas, para las cuales continuaré colaborando, pues les profeso gran admiración y afecto», reconoció el letrado en referencia a los hermanos Karina y Javier Milei, quienes participaron de la reunión junto al jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Juan Bautista Mahiques asume el Ministerio
Ante esta vacante, Juan Bautista Mahiques asumirá el reemplazo, aunque contará con la colaboración de Mariano Cúneo Libarona en tareas específicas. «Mañana nos reuniremos para abordar el tema del nombramiento de jueces de primera instancia; faltan más de 200. Es un tema que la política ha paralizado en el Congreso y que ahora debemos destrabar. Es como jugar al fútbol con siete jugadores», lamentó.
«Tengo una relación de muchos años con Juan. Fui su abogado, con gran honor, ante una falsa imputación que se le radicó hace tres o cuatro años. Mi trato con él data de esa época, nos vemos y mantenemos un diálogo fluido. Él aportará fuerza y logrará dar los pasos necesarios para culminar el proceso», anticipó.







