“No sé si vale la pena ahondar en todo lo que vimos, un arbitraje desastroso y también la autocrítica futbolística que tenemos que hacer. Una mirada negativa de Ramírez, que además de ser un muy mal árbitro es alguien que desde mi mirada fue decididamente a complicar el partido. Nada que no sepamos ni tengamos que agregar”, sostuvo Di Carlo desde su oficina presidencial, en Udaondo y Figueroa Alcorta.
Luego añadió: “Lo único para agregar es que hemos pedido por nota que Ramírez no nos dirija más. Ya pasó en los Superclásicos del 2024, del 2025 y ahora también en el del 2026. Son muchas situaciones incómodas”.
El presidente afirmó que el club ha intentado manejar el conflicto por vías institucionales, aunque consideró que River enfrenta un trato hostil. “Intentamos administrar con mucha institucionalidad una situación que es muy hostil con River. Pero esto es una reacción a una agresión constante. Después hay cuestiones adicionales pero lo arbitral es terrible. Y si los errores son siempre para el mismo lado, ya dejan de ser errores”.
También planteó que habría un intento de condicionar a los dirigentes: “Buscan disciplinar y silenciar dirigentes. Si le hacen esto a River, ¿qué queda para el resto? Sé que muchos dirigentes piensan igual que nosotros, pero buscan aleccionarlos”.
Por último, amplió sus críticas más allá de su club y describió el problema como generalizado: “Igualmente, hay que salir un poco de River. Ya es sistémico. En la mitad de los partidos de esta fecha hubo problemas. Si en todas las canchas, salvo en algunas pocas del fútbol argentino, se cuestiona a la conducción de la AFA, y si en la agenda pública y en la calle se habla de esto, es un problema sistémico”.







