Existe un truco casero efectivo que puede ser de gran ayuda: la mezcla de vinagre blanco con agua. Esta combinación puede facilitar la eliminación de residuos de jabón y minerales que se han acumulado en las fibras.
El olor a sudor surge, en parte, debido a que los microorganismos de la piel transforman ciertas sustancias en compuestos que generan ese aroma característico. Muchos de estos compuestos pueden quedar atrapados en los tejidos, resistiendo un lavado convencional.
Además, el uso excesivo de jabón líquido, detergente en polvo o suavizantes puede dejar residuos en las fibras, dificultando su limpieza.
El vinagre blanco contiene ácido acético, que puede ayudar a eliminar esos residuos minerales y de jabón. Una opción es preparar una mezcla con agua y usarla para remojar las prendas, siempre que las indicaciones del fabricante lo permitan.
Aquí te dejamos cinco pasos para probar este método:
1. Mezcla partes iguales de vinagre blanco y agua. 2. Sumerge las prendas en la mezcla durante al menos 30 minutos. 3. Enjuaga bien las prendas con agua limpia. 4. Lava las prendas como lo harías habitualmente. 5. Deja secar completamente antes de guardarlas.
Es fundamental no mezclar vinagre con lavandina, ya que esta combinación puede liberar gases tóxicos. También se recomienda probar el método en una pequeña área menos visible y evitar su uso en tejidos delicados si no cuenta con la aprobación del fabricante.
Las prendas deportivas generalmente están hechas de poliéster y otras fibras sintéticas que pueden atrapar compuestos grasos del sudor, lo que puede provocar que algunas camisetas mantengan olores intensos incluso después de ser lavadas.
Un estudio de 2014 realizado por investigadores de la Universidad de Gante, en Bélgica, comparó camisetas de algodón y poliéster utilizadas durante actividades físicas. Los resultados indicaron que las prendas de poliéster presentaban un olor más fuerte en comparación con las de algodón.
Por lo tanto, además de optar por un método de lavado adecuado, es vital no dejar la ropa húmeda por períodos prolongados y asegurarse de que esté completamente seca antes de almacenarla.







