Este arbusto destaca por sus posibles efectos en la caída del cabello. La dermatóloga Shilpi Khetarpal, de la Cleveland Clinic, señala que el aceite de romero contiene propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y antimicrobianas. Además, puede favorecer el flujo sanguíneo en el cuero cabelludo, lo que, según la especialista, podría ayudar al crecimiento del pelo: “Si aumenta el flujo sanguíneo al cuero cabelludo, le da al cabello los nutrientes que necesita”.
Por su parte, el aloe vera es conocido por sus efectos positivos sobre la piel, aunque su uso también se extiende al cuero cabelludo. El Centro Nacional de Salud Complementaria e Integral de Estados Unidos (NCCIH) destaca que el gel de aloe puede ser aplicado directamente y generalmente es bien tolerado.
La mezcla de aloe vera y romero frecuentemente se emplea como un remedio casero en la lucha contra las canas. Se cree popularmente que el aloe vera podría ayudar a prevenir la aparición prematura del cabello blanco, aunque actualmente no hay evidencia contundente que respalde este beneficio.
Para preparar esta combinación, se requieren una hoja grande de aloe vera, una taza de agua y una rama de romero fresco; si no se dispone de romero fresco, es posible utilizar una cucharada de romero seco como alternativa.
La loción casera resultante puede aplicarse sobre el cabello seco o húmedo. Se recomienda rociarla directamente sobre el cuero cabelludo y realizar un masaje con movimientos circulares durante algunos minutos. También es posible usarla después del lavado en la ducha, aplicándola sobre el cuero cabelludo húmedo sin necesidad de enjuagar nuevamente.
Los efectos positivos del romero no son instantáneos; la dermatóloga Khetarpal aconseja su uso de dos a tres veces por semana durante un período aproximado de seis meses para comenzar a ver cambios significativos.
Antes de aplicar esta mezcla de forma general, es aconsejable probar con una pequeña cantidad en una zona del cuero cabelludo. Si aparecen signos de enrojecimiento, ardor o irritación, se debe discontinuar su uso.
Por último, el NCCIH advierte que aunque el gel de aloe vera suele ser bien tolerado, hay casos ocasionales de ardor, picazón o erupciones en la piel.







