La Justicia ha decidido procesar a ocho altos mandos iraníes y libaneses en relación con el atentado perpetrado en la mutual judía AMIA. Esta decisión fue tomada por el juez federal Daniel Rafecas, quien se pronunció sobre el ataque terrorista ocurrido en 1994, que dejó un saldo de 85 fallecidos, 151 heridos y severos daños materiales.
El juez, en su resolución, señaló que la cúpula del gobierno iraní tomó la decisión de llevar a cabo el atentado, que fue ejecutado por la organización Hezbollah. Asimismo, calificó los eventos como delitos de lesa humanidad y genocidio, y dispuso un embargo de U$S500.000.000 para cada uno de los individuos procesados.







