El delantero regresó a Boca tras su segundo ciclo en el club, generando opiniones encontradas entre los aficionados. Su primer paso estuvo marcado por actitudes controvertidas y problemas de disciplina tanto dentro como fuera del campo, lo que lo llevó a una breve estadía en Bulgaria, involucrándose en un litigio con el club y expresando su deseo de jugar en River Plate.
En sus primeros encuentros tras el regreso, Villa enfrentó el descontento de los hinchas, lo que lo llevó a hacer un gesto de disculpa en la tribuna luego de marcar su primer gol: se señaló el escudo y optó por no gritar el tanto. Luego, ejecutó su famosa celebración de baile junto a Tomás Aranda.
Este acto no pasó desapercibido en las redes, generando reacciones mixtas entre los aficionados. Algunos apreciaron el gesto de arrepentimiento, mientras que otros mantienen una postura crítica hacia un jugador que, en su opinión, aún debe demostrar su valía en el ámbito futbolístico.







