Es relevante mencionar que ninguno de estos equipos llega en su mejor momento al regreso de la competencia: Independiente Rivadavia, Rosario Central, Estudiantes y Platense han tenido un comienzo de semestre caracterizado por resultados irregulares.
Sin embargo, los partidos a eliminación directa tienen el poder de transformar el panorama y ofrecen la posibilidad de sorpresas.
De acuerdo con lo que se vio en la fase de grupos, Independiente Rivadavia es el club argentino que más motivos tiene para soñar. La “Lepra mendocina” finalizó en la primera posición del Grupo C con 16 puntos de un total de 18 posibles, mantuvo su invicto y logró una victoria histórica frente a Fluminense en el Maracaná, lo que refuerza su confianza. Además, ha logrado mantener la mayoría de sus jugadores y a su cuerpo técnico, aunque la salida más notable fue la de Sebastián Villa, quien regresó a Boca, aunque se sumó Maxi Salas, procedente de River.
Rosario Central, por su parte, llega con su entrenador bajo una nube de cuestionamientos. Sin embargo, tiene en su plantilla a Ángel Di María, una figura de gran relevancia y experiencia a nivel internacional que podría marcar la diferencia en los encuentros a eliminación directa.
Una noticia alentadora para el fútbol argentino es la posibilidad de contar con dos semifinalistas si se dan ciertos resultados favorables. Esto es posible ya que tanto Estudiantes como Rosario Central, así como Platense e Independiente Rivadavia, se encuentran en la misma parte del cuadro. Por lo tanto, si ambos avanzan en los octavos de final, podrían enfrentarse entre sí en los cuartos.







