El incidente ocurrió en la vuelta 30 de las 66 programadas para la competencia. Lambiris había ingresado a pits para realizar el reabastecimiento de combustible, pero una falla en el sistema de corte provocó un derrame que desembocó en el siniestro.
Las llamas se extendieron rápidamente hacia los dos mecánicos que estaban manipulando el tambor de carga. Afortunadamente, los trajes ignífugos que llevaban puestos cumplieron sus funciones, evitando lesiones graves a la vista de todos los espectadores del circuito.
La rápida acción de un auxiliar, que llegó con un extinguidor, logró controlar el fuego en cuestión de segundos, impidiendo que se propagara a la carpa y al habitáculo del Ford Mustang.
Como consecuencia de esta situación, Lambiris quedó fuera de la competencia. Visiblemente frustrado, el piloto no pudo contener su enojo y, al descender del auto, le propinó una patada al vehículo.
El incidente llevó a la dirección de la carrera a neutralizar la prueba con la salida del auto de seguridad y a cerrar temporalmente la calle de boxes para permitir la limpieza de la zona afectada.






