Durante el día, la ciudad quedó cubierta por una capa de nieve que, según Yevgeny Tishkovets, meteorólogo jefe del centro meteorológico Phobos, alcanzó los 21 centímetros en tan solo 24 horas. Este fenómeno rompió un récord diario que se mantenía desde 1880. La nevada, que resulta sin precedentes para esta fecha, alteró el paisaje urbano y afectó tanto las zonas centrales como las periféricas.
Las autoridades han recomendado a quienes ya cambiaron a neumáticos de verano que opten por el transporte público o circulen con extrema cautela si no tienen otra opción. También se ha pedido evitar estacionar vehículos bajo árboles, dado el riesgo de caída de ramas provocadas por el peso de la nieve y la fuerza del viento.
En las afueras de la capital y en otras regiones, los efectos de la tormenta han sido aún más severos. Las autoridades de emergencia han informado que 76 mil personas han quedado sin suministro eléctrico en diversas áreas. En Samara, al menos tres personas, incluyendo a un niño, han perdido la vida a causa de la caída de árboles, y decenas han resultado heridas en otros lugares del país.
Las regiones de Riazán, Tula, Vladímir, San Petersburgo y Veliky Nóvgorod han experimentado nevadas intensas, y se prevé la llegada del temporal a Vorónezh, Kursk, Penza, Volgogrado y Perm. Los expertos anticipan que el sistema invernal persistirá durante las próximas 48 horas, trayendo consigo nuevas precipitaciones y ráfagas de viento.
Meteorólogos del servicio climático europeo han indicado que este episodio se debe a un inusual bloqueo Omega sobre el Atlántico Norte, una configuración de alta presión que ha permitido la entrada de aire polar en Europa del Este. Este patrón poco común ha impedido que los vientos del oeste desvíen la masa de aire frío, que al encontrar el clima templado primaveral ha dado lugar a la tormenta invernal.
En el aeropuerto internacional de Vnúkovo, en el sur de Moscú, varios vuelos han sido retrasados debido a la reducción de la visibilidad a menos de mil metros. Los trenes de cercanías de la línea Pavelétskaya han padecido demoras de hasta dos horas y media. En distintas áreas de Moscú y sus alrededores, los servicios de emergencia han trabajado para remover árboles y ramas caídas que han interrumpido el tránsito y afectado el suministro eléctrico.
En el parque botánico Aptékarski Ogorod, la nevada ha dañado magnolias y cerezos en flor, rompiendo numerosas ramas bajo el peso de la nieve. El personal del parque ha advertido que esta acumulación ha afectado gravemente la estructura de estos árboles, pudiendo alterar la floración y el crecimiento durante el resto de la temporada.







