La variante 501Y.V3 tiene la capacidad de reinfectar a quienes ya fueron víctimas de Covid-19 y posee un poder duplicado de contagio.
A principios de este mes el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, había confirmado que las cepas británica y de Manaos del coronavirus circulaban en la Ciudad de Buenos Aires. La velocidad de la propagación fue tal, que la cantidad de contagios la convirtieron en una enfermedad con “circulación comunitaria”.
La presencia de estas nuevas variantes del virus en la Argentina agravan el panorama de la pandemia. Entre las cepas advertidas, está la comúnmente conocida como Manaos (variante 501Y.V3), que tiene la capacidad de reinfectar a quienes ya fueron víctimas de Covid-19 y posee un poder duplicado de contagio. Por esta razón, los sanitaristas alertan sobre su rápida propagación y su mayor tasa de transmisión.
Los casos de estas variantes del virus comenzaron a detectarse en los contactos estrechos de los viajeros, y luego han sido detectadas en personas que no tienen un vínculo epidemiológico claro ni con viajeros ni con contactos estrechos.
La circulación comunitaria en CABA
Cuando se llega esta situación de propagación rápida, los contagios se producen entre personas que ni siquiera tuvieron contacto con viajeros.
Ante esta escenario, el sanitarista llamó a extremar los cuidados: “Estas cepas lo que tienen es mayor contagio por aerosol porque tienen más carga viral las personas que lo tienen”, dijo.
Entre las recomendaciones para prevenir contagios, Quirós mencionó que es necesario evitar “el lugar cerrado, el lugar mal ventilado, el lugar donde estamos mucho tiempo con alguien y se contamina el aire ambiente por la humedad que la persona saca de la boca, necesitamos protegernos de los lugares cerrados”.
Los primeros casos de la cepa de Manaos en CABA
La cepa Manaos del coronavirus se detectó inicialmente en tres casos en la Ciudad de Buenos Aires, dos de ellos eran contactos estrechos, y ninguno de ellos tenía antecedentes de viaje al exterior ni contacto estrecho con algún viajero, por lo que correspondían a casos de origen desconocido. En Córdoba se detectaron seis casos de la variante de Manaos, de los cuales uno presentó antecedente de viaje y los cinco restantes eran contactos estrechos de este.







